Mi amigo y compañero Juan Francisco, ha escrito un comentario en la web de Agora (https://agoragetafe.wordpress.com/2017/03/06/comnyra-los-despidos-de-lyma/#comments)

Que dice:

Sobre este tema me gustaría una reunión donde las personas implicadas reconozcan lo que hicieron y expliquen sus porqués.

No podemos exigir a los dirigentes del gobierno transparencia y que no metan la mano y luego nosotras actuar del mismo modo pillando hasta donde podemos.

Es dinero del contribuyente y algunas de las personas que trabajan en LYMA ya habían gozado del privilegio de ser escogidos a dedo.

Yo personalmente quisiera una escusa y un ¿por qué? y no tanto lanzar balones fuera.

Al final resultará que los malos somos otros, los que no gozamos de enchufe y las que no metemos la mano.

Como me parece una argumentación sensata (a mi modo de vero como ahora explico equivocada) y que tienen otras personas me he permitido responder a su comentario con la presente nota:

Francisco, como siempre tus argumentos son sensatos. Ahora bien, quiero hacerte dos apreciaciones. Por un lado apreciarás que en el manifiesto con el que estamos cogiendo firmas, si se habla de un reconocimiento de la infracción lo que se pide es que esta no sea en su grado máximo que es el despido. Sino que sea proporcional (entre otras cosas porque seguro que todos los afectados o afectadas o implicados e implicadas, como prefieras, no tienen el mismo nivel de participación y/o lucro). También defendemos el que se dé la oportunidad de que estos trabajadores puedan reponer lo cobrado ilegalmente y poder rectificar su comportamiento sin perder el puesto de trabajo.

Es verdad que es dinero público, y que la honestidad es exigible en todos los niveles de la sociedad, pero llama la atención la dureza de la respuesta en este caso contra un colectivo que podremos definir de muchas formas pero no como “privilegiados”. Me consta que tú consideras el trabajo un derecho, no un privilegio. Por otro lado precisamente en eso de defender el dinero público, seguro que no defiendes que desde las empresas públicas se intente ahorrar dinero a los ciudadanos a base de bajar salarios a los trabajadores, despidos o mermas en las condiciones laborales. Seguro que tú y yo defendemos que las empresas públicas no actúen con los criterios mercantilistas y depredadores de la mayoría de las empresas privadas.

Mencionas que muchos trabajadores de Lyma son “enchufados”. Yo creo que esto es exagerado e injusto en muchos casos. Algunos procederán (y lo sé) de contactos políticos (de toda procedencia) pero otros no y en algunos casos (ítem mas para ver el tema con cuidado) proceden de “recomendaciones” de Servicios Sociales. Pero te recuerdo que en el actual mercado de trabajo la mayoría de los empleos se logran “vía enchufe”, es decir por “recomendación” de familiares y/o amigos. ¿Significa que esos trabajadores no tienen que tener los mismos derechos que el resto?. Me consta, incluso desde experiencias familiares, que hay personas con dolorosas situaciones de desempleo y precariedad. Pero que los poderosos que provocan INTERESADAMENTE esto, no consigan que miremos con recelo al de al lado o perdamos la solidaridad entre nosotros.

Por todas esas razones yo me he implicado en la defensa de este colectivo.

Por último, por si te sirve de explicación complementaria, repito que en la carta-manifiesto (está en https://agoragetafe.wordpress.com/2017/02/16/no-a-los-despidos-en-lyma/ ) está lo de reconocer la falta y pedir sanciones proporcionales porque es un manifiesto que firmamos personas “de la calle” no implicadas. Ahora bien, me consta que ellos pudieran no hacer ese reconocimiento públicamente para no perjudicar la defensa jurídica que en cada caso pueda hacer su abogado.

Un abrazo!!

José Valentín Ramírez

Getafe

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