Estos días está teniendo mucho éxito en los ambientes virtuales de Podemos el artículo “¿Ser oposición al régimen o ser oposición sólo al PP? El dilema REAL de Unidos Podemos” (http://kaosenlared.net/ser-oposicion-al-regimen-o-ser-oposicion-solo-al-pp-el-dilema-real-de-unidos-podemos/ ). Ha sido publicado por una interesante web que sigo desde hace siete años. “Kaos en la red” se declara “anticapitalista” por lo que no desvelo nada si digo que la forma de pregunta es retorica. Claramente el artículo (cuya lectura recomiendo) se decanta por ser oposición al régimen. Una u otra opción me parece profundamente desafortunada. Entre ser oposición al régimen o a Rajoy, yo lo que quiero es ser gobierno, aunque sólo sea para subir tres puntos el impuesto (efectivo) sobre los beneficios y garantizar las pensiones, para asegurar una renta básica y empezar a revertir los recortes, para derogar la ley mordaza y dos o tres cosas más “sin importancia”. Un “venderse por nada”, pues utilizaríamos el sistema, en lugar de destruirle (que es lo que hay que hacer aunque cincuenta años cueste). Vamos que con mis 65 años, me voy al otro barrio sin poder aplaudir a un presidente de gobierno, eso sí con la bandera de la revolución muy alta.

La verdad es que en la oposición estamos aprendiendo muy rápido. Ya sabemos insultar y descalificar a los adversarios sin necesidad de hacer propuestas (porque luego las copian y capitalizan). También hemos descubierto la fórmula mágica (TMI) para valorar cualquier cosa positiva que puedan hacer nuestros adversarios: Tarde, Mal, Insuficiente.

En lo de “la nueva política” vamos muy avanzados. Hemos cambiado el viejo “El Principe” del Nicolás por “Juego de Tronos”. Y nos va de miedo: en San Sebastián de Los Reyes un concejal de Podemos expulsa del grupo a otro del mismo partido (¡en menos de dos años de legislatura!) en Leganemos, algo similar.. en Parla gobierna el PP porque entre unos y otras….. De Getafe no digo nada.

Santiago Alba Rico ha publicado un excelente artículo que comparto plenamente: “Vistalegre II: ¿renacimiento o suicidio?” (https://www.cuartopoder.es/tribuna/2016/12/10/vistalegre-ii-renacimiento-o-suicidio/9393) . Creo que se queda corto al anunciar el nuevo peligro en Podemos, el faccionalismo: En mi opinión, el funcionamiento de camarillas ya está implantado en Podemos . Ha sido muy significativo y decepcionante, verificar como el sentido de integración del nuevo líder de Madrid Ramón Espinar, se traduce en “integrar a los mios” y dar codazos a “los otros”. Es incomprensible que sus primeras declaraciones tras ganar las elecciones para el Consejo de Podemos de la Comunidad, fuesen para pedir la dimisión de José Manuel López, ignorando que han sido elecciones distintas, una para cargos públicos, otra para cargos organizativos, a José Manuel habría que pedirle que dé un paso atrás o dimita, por sus actos en la Comunidad de Madrid, no por el resultado de unas elecciones internas.

Hay un indicador reciente bastante preocupante y que no he visto a nadie que repare en ello, ojalá sea porque yo estoy equivocado y veo “sombras” donde hay un sol radiante. Me refiero a las campañas “Hacemos” y “Vamos”, nominalmente las campañas se pensaron para desarrollar Podemos en la sociedad, abrirse más a la ciudadanía, trabajar con objetivos concretos y, a ser posible, en colaboración con entidades ciudadanas. Sin embargo, en mi percepción, una y otra campaña, solo han sido un medio o pretexto para organizar mítines donde “naturalmente” cada uno invita a los de su “cuerda”.

Tengo claro que Podemos no son las CUPs, ni viceversa, pero mezclo intencionadamente ambos espacios pues pienso que tienen problemas comunes que no vienen de una u otra organización, sino de las personas. Recuerdo que en Izquierda Unida debatíamos a menudo si los problemas pasaban del PCE a IU o al revés. Mi respuesta era: Las trampas las hacen los tramposos, no las organizaciones. Y son los tramposos los que buscan crear normas y modos organizativos que les permitan operar sin controles, con direcciones monocolores y estigmatización de la crítica.

Me resulta curioso cuando escritos como este provocan inmediatamente respuestas del tipo “los trapos sucios, se lavan en casa” o “eso se dice en las asambleas..”. ¿Denunció IU, UGT o CC.OO las tarjetas Black?. ¿Fue el PSOE quien denunció lo de los ERES?. ¿Ha combatido el PP a la Gurtel?. No, desgraciadamente, esas organizaciones no encauzaron las críticas internas que seguro hubo, y me temo que o cambiamos  o seguiremos el mismo camino. Yo ya he renunciado a enturbiar con mis reflexiones las asambleas o los canales de Telegram de Podemos o Ahora Getafe, pero intuyo, solo intuyo, que la ausencia de crítica no mejora el funcionamiento de las organizaciones sino que refuerza el peso de sus errores.

Si Pablo Iglesias no da un golpe de timón, él que es el máximo timonel (por eso se lo pido a él), y cambia el actual rumbo de las cosas, me temo que “VistaAlegre II” será “RostroTriste II”. Y me temo, finalmente, que acabaré mis días con un único presidente al que aplaudir: el de mi comunidad de vecinos que una vez mas ha ahorrado dinero sin hacer recortes.

José Valentín Ramírez

Getafe

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