Intuyo leyendo entre líneas de las últimas declaraciones y comentarios de los hacedores de opinión que están haciendo un intento desesperado por que gobierne el PP, lo que pasaría por que Mariano Rajoy se quitara del medio y otra persona fuera el candidato.

No creo la viabilidad de esta opción, en primer lugar porque el PP no tiene recambio salvo que alguien piense que el gallego amigo de traficantes o la que no llega a final de mes.

Hay que romper la coartada de que si Mariano da un “paso atrás”, entonces “pelillos a la mar”, y el “no es no”, se convierte en un “Así si”.

Se quiere transformar la investidura en un problema de vetos personales, cuando en realidad es una cuestión de qué políticas se llevan adelante. Por una lado quien no es de fiar no es Mariano, que tampoco, quien no es de fiar es el PP, sus ministros, sus responsables autonómicos, sus responsables locales. Han sido infinidad de estamentos y cargos populares los implicados en la corrupción y el neopotismo cuyo último episodio (por ahora) es Soria.

Los 150 puntos del acuerdo PP-Cs pone de manifiesto, el poderoso carácter reaccionario de las propuestas del PP, su análisis deja claro que cuando se dice “para mejorar España”, sólo se piensa en los dividendos de los grandes grupos financieros e industriales y no en las pequeñas o medianas empresas y menos en la ciudadanía.

“No es no” con o sin Rajoy, por un cambio real en las políticas de este país.

José Valentín Ramírez

Getafe

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