La aparición de la noticia de que el nuevo secretario General de la UGT es todavía asesor de Endesa junto al anuncio de que CC.OO. aplicaría la reforma laboral a la hora de hacer un ERE (luego ha dado marcha atrás) ha servido para que algunos progresistas de Whatsapp o Telegram lancen furibundos ataques contra CC.OO. y UGT o el sindicalismo en su conjunto.

Por ejemplo textos como estos han proliferado en los intelectuales debates de los 140 caracteres o similares medios:

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Espoleados por la buena acogida a sus razonamientos no han dudado en contribuir al debate con nuevos e ingeniosos argumentos..

Aunque es difícil rebatir tan ilustrados argumentos, quisiera discrepar de esos planteamientos. Mi torpeza, me hace incapaz de explicar nada en 140 caracteres, así que consciente de que puedo resultar un tanto plasta, me extenderé algo más.

Creo que en al menos en la última decada, y dado la coincidencia de planteamientos económicos en los partidos que han ocupado La Moncloa, los sindicatos han sido el único freno que ha intentado parar o al menos minimizar, las voraces políticas antisociales.

Hasta la aparición de Podemos (que parece ser ahora el centro de todos los males), los sindicatos han sido la bestia en la que la patronal y sus voceros , han centrado sus ataques conscientes que eran el obstáculo más serio para su carrera en el empobrecimiento general de la sociedad y en el traspaso de las rentas laborales, directas (salarios) o indirectas (servicios), a sus beneficios empresariales.

Me parece que demonizar a los sindicatos y tratarlos como “enemigos de clase”  es  hacer el juego a los intereses más reaccionarios.

Es cierto que algunos líderes o su imagen pública, en ocasiones, no están a la altura de lo que se espera de ellos, pero no se puede juzgar a los sindicatos por sus líderes sino por su acción cotidiana y esa acción es la lucha de cientos y miles de delegados que se baten cada día en las empresas defendiendo a sus compañeros y compañeras, en la mayoría de las ocasiones sacrificando su tiempo y, en no pocas situaciones, sus carreras profesionales.

No olvidemos el apoyo que se da también a trabajadores de pequeñas y medianas empresas donde en la mayoría de los casos, no hay ni delegados o delegadas sindicales pero acuden a los sindicatos en las situaciones de conflictos y cuyos intereses son defendidos en las mesas de negociaciones sectoriales o regionales.

Recuerdo un viejo sindicalista de mi empresa, juzgado dos veces por el TOP, que expresaba que todas las luchas son necesarias, pero es, sin duda, el frente sindical donde más se plasma el enfrentamiento entre el capital y la ciudadanía. De ahí la violencia con la que el sistema ataca al sindicalismo.

Cuando recurramos a esos chistes (en mi opinión de carácter reaccionario), acordémonos de los 8 de Airbus, afiliados y miembros de los comités de empresa de esos sindicatos en su mayoría. Acordémonos de las luchas de SINTEL o de COCA-COLA que sin el impulso y apoyo de los sindicatos no hubieran sido posibles.

Pero sobre todo, miremos a nuestro alrededor. Recuerdo que en una ocasión unas declaraciones del entonces responsable de CCOO, José María Fidalgo, colmaron mi paciencia sobre el individuo (hoy próximo al PP) y me plantee darme de baja de CC.OO. sin embargo, me di cuenta que él no se iba a enterar, pero sí debía explicárselo a la cara a mis compañeros y compañeras que día a día se enfrentaban a la empresa, por las horas extras, por el tiempo de bocadillo, por la seguridad en los puestos de trabajo, por MI salario… a Vicente, a Elena, a José Luis, a Consuelo… les tendría que decir “que lo que hacían me estaba torturando”. Hoy, ya jubilado, sigo con el carnet de CC.OO. en el bolsillo y en el corazón.

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PD. Por cierto, el diputado “rasta” de PODEMOS, Alberto Rodríguez  es (ahora en excedencia) trabajador de mi empresa en Tenerife, miembro de CC.OO. ha participado en la negociación de diversos convenios.. no coincidí con él… pero compañeros que sí compartieron mesa negociadora, ya me comentaron que era “muy bueno”… es decir, para algunos: otro “vende obreros”…

José Valentín Ramírez

Getafe

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