INFORME DE COYUNTURA 16-07-1.996
Texto presentado para un pleno del PCE de Getafe en Julio del 96 Inicio
SITUACIÓN INTERNACIONAL

“EL NUEVO ORDEN MUNDIAL (Y EL VIEJO)” es el título de uno de los últimos ensayos de Noam Chomsky. Refleja muy bien la situación actual del mundo: Hay un nuevo orden mundial pero que no es otro que el de siempre, agudizado e impulsor de la caída de los regímenes del Este y del estancamiento o marcha atrás del socialismo en países como Cuba, Nicaragua, etc.

Ese nuevo orden mundial viene dado fundamentalmente por el triunfo (mediante la presión económica o la fuerza militar) de las ideas del liberalismo económico. Las grandes multinacionales, cada vez en un proceso mas pronunciado de acumulación, necesitan de gobiernos que les permitan y faciliten la máxima obtención de beneficios, generalmente mediante la reducción de impuestos a los capitales y la explotación de la mano de obra y el abaratamiento de los costes sociales.

Estados Unidos hace de gendarme de esta situación imponiendo su voluntad, aparentemente tras la cobertura ética de la defensa de la democracia, los derechos humanos, los mandatos de ONU, la lucha contra el narcotráfico, terrorismo, etc.. Sin embargo, EE.UU.. es directamente responsable del mantenimiento de diversos dictadores, de actos de terrorismo internacional, como el propio Departamento de Estado de EE.UU. ha publicado con relación la intervención de la CIA en Guatemala (Ver “Diario 16” del 30-6-96). Permanentemente ha apoyado a Israel en su incumplimiento de los Acuerdos de la ONU sobre Palestina. Fue condenado por el Tribunal de La Haya por su ingerencia en Nicaragua. Colaboró con la Sudáfrica del Apartheid, etc. etc. La propia “Ley” Helms-Burton ha sido calificada como una auténtica agresión a los derechos internacionales, no sólo de Cuba, sino de los países afectados. En definitiva, el único objetivo político y social de Estados Unidos es la lucha contra los países que desean salirse de su órbita de influencia o simplemente (como el caso de Panamá) mostrar un mínimo gesto de independencia frente a las imposiciones de la Casa Blanca.

El Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial (organismos dependientes de la ONU pero fuera de cualquier control democrático) ofrecen su coartada “técnica” para forzar a los países a adoptar medidas que favorezcan los intereses del capital transnacional: apertura de mercados, mano de obra barata y dócil, privatización de las empresas públicas (para facilitar la colocación de los excedentes de capital), etc..

La guerra del Golfo, las invasiones de Granada y Panamá son muestras claras de la amenaza militar como elemento de disuasión. A los mecanismos militares (que además permiten mantener su producción al poderoso complejo tecno-militar de EE.UU.), a la disuasión “técnica” del FMI y el BM, hay que añadir la otra poderosa herramienta con la que cuentan las transnacionales: Los Medios de Comunicación de masas. Siempre dispuestos a defender la excelencia del sistema, a manipular la historia para que los Palestinos parezcan los agresores de los Israelíes, a definir a Sadam Husein como el nuevo Hitler que con un poderoso ejército y dispuesto a conquistar todo Oriente, etc. Una larga lista de manipulaciones preparadas para ganarse las voluntades de la mayoría en apoyo de las tropelías de los más poderosos.

La desaparición de los países socialistas del Este de Europa, ha servido, y para eso se ha provocado, para cerrar el círculo del sistema: NO HAY ALTERNATIVA AL CAPITALISMO. No es objetivo de este documento demostrar lo erróneo de este planteamiento, pero sí de insistir que desde la caída del Bloque Soviético, los costes militares no se han reconducido hacia bienes sociales. El planeta presenta una desigualdad cada vez mayor. Un pequeño grupo de países acaparan el noventa por ciento de renta del globo. La distancia entre ricos y pobres es cada vez es mayor. Un reciente informe de la OMS (Organización Mundial de la Salud) denuncia el crecimiento alarmante de las enfermedades infecciosas en el mundo como consecuencia de la pobreza.

A pesar de la aparente ayuda a los países pobres, el actual flujo de capitales entre el Norte y el Sur ofrece, paradójicamente, un balance a favor de los países más ricos. Generalmente el fenómeno viene ocasionado porque el norte suele “prestar” fondos al Sur para inversiones en maquinaria y equipamiento que el propio Norte vende. Con lo que los fondos, como tales, no salen del país proveedor. El país que recibe los fondos deberá pagar el capital más los intereses. Como en muchos de los países receptores de “ayudas” tienen un considerable déficit democrático y altos niveles de corrupción, no es extraño que, además, el uso de los fondos no se destine a bienes de interés común, sino a armamento y elementos de represión o simplemente, vayan a parar a cuentas privadas en bancos occidentales.

Pero esas desigualdades no solo se dan entre el Norte y el Sur. En el seno de los propios países ricos parece reproducirse el mismo esquema de desigualdades e injusticias, de miseria en cada vez mayores capas de la población. En el propio corazón del imperio, en EE.UU., el incremento del paro, el subempleo, la pobreza, la delincuencia, las enfermedades, la degradación del medio, etc. son alarmantes. Para ilustrar un poco este asunto ofrecemos el siguiente texto de la citada obra de Noam Chomsky, “El nuevo orden mundial (Y el viejo)” Editorial Critica. 1996.:

A principios de 1.991, antes de que se dejasen sentir los efectos de la recesión de los años de Bush, los expertos indicaron que doce millones de niños del país más rico del mundo, con ventajas incomparables, carecían de alimentos suficientes para alimentarse y sustentar su crecimiento y desarrollo. En la próspera ciudad de Boston se encuentra uno de los centros médicos más prestigiosos del mundo, el City Hospital, que atiende a la población en general. Este centro creó una unidad clínica para atender a los niños desnutridos y, dadas las limitaciones de sus instalaciones, tuvo que seleccionar a sus pacientes, sobre todo en invierno, cuando las familias se enfrentaban a la penosa disyuntiva de tener que elegir entre calefacción o comida.

Según una información reflejada en el Wall Street Journal, en octubre de 1993 la oficina del censo revela que en los Estados Unidos el contingente de personas pobres ha pasado de 1,2 millones de personas a 36,9 millones en el último año, mientras que las carteras de los ricos engordan cada vez más. La renta familiar media era un 13% inferior a la de 1989, y los niveles de pobreza eran los mismos que en los peores momentos de la profunda recesión de principios de los ochenta», antes de los celebrados «años del boom». Los analistas prevén que las tendencias a largo plazo de los indicadores de pobreza «seguirán al alza», con el «deterioro salarial y el naufragio de las prestaciones estatales a los pobres».

Hay un libro también muy interesante publicado por Ediciones La Piqueta este año: “Viajeros al borde de una América en Crisis” de S. Deneuve y CH. Reeve 1.996 en una de sus páginas podemos leer este interesante comentario:

Un artículo del New York Times publica una encuesta sobre el crecimiento de la pobreza en Estados Unidos. Según datos oficiales el número de bonos de alimentación nunca había sido tan importante. Se dan a aquellas personas cuya renta es inferior al umbral de pobreza» (que corresponde aproximadamente a unas 60.000 pesetas mensuales por persona, y a 100.000 para una familia de tres personas). Hoy, de un total de 250 millones de americanos, 30 millones reciben estos bonos. En 1990 tres millones de “nuevos pobres” se añadieron a los que ya lo eran. El periodista explica cómo «estas cifras indican que la economía se desliza hacia la recesión».

Según los especialistas la distribución de los bonos en los barrios de clases medias es preocupante. Reconocen que esta «middle class» habría perdido un 10% de su renta en el transcurso de los «años Reagan». ¡Vaya mala sorpresa! Parece que en la costa este, cuadros medios muy serios ellos, descubren que sus casas adosadas están vacías y que sus prestaciones al desempleo se han agotado. No han tenido ni tiempo de aprovechar sus tarjetas de crédito plastificadas. No olvidemos que el endeudamiento de las familias norteamericanas al comienzo de los años noventa era del orden de los 4.000 millones de dólares, mientras que la deuda total de los países del tercer mundo era de 1.245 millones de dólares… ¿Qué hace el FMI?. En fin, si en 1970 sólo un 2% de americanos recibía bonos de alimentación, hoy los recibe un 10%. En Connecticut -un Estado industrial del este muy golpeado por la crisis- el número de personas que recibe bonos de alimentación y prestaciones sociales aumentó, en 1990, un 33%; en el Estado de New Jersey el aumento fue del 17% y en el Estado de New York del 12%.

Otro informe oficial confirma que la distancia entre las rentas de los más ricos y las de los más pobres es cada vez más profunda. La pobreza se reparte de forma desigual según las comunidades: el 10%. de Blancos, el 28% de Hispanos y el 32% de negros viven por debajo del umbral de pobreza. La triste história del señor Leo Becker, ilustra bien este desarraigo creciente ante la crisis. A sus 42 años, recién emigrado de la exURSS, había encontrado un trabajo por debajo de su cualificación..y acababa de ser despedido. Ahora recibe estos bonos de alimentación que seguramente le recordarán otros bonos… «¡Es muy duro!, Creía que podía tener problemas con el habla pero no con el trabajo. Ahora no encuentro nada. No es en absoluto lo que esperaba cuando dejé Rusia».

Quizá los decepcionados del socialismo pronto estén decepcionados del capitalismo. Una continuación del final de la Historia… La desventura de este señor nos recuerda la conversación con nuestro amigo anarcosindicalista. Por eso hoy hay una nueva oleada de inmigrantes polacos explotados, la mayoría de la veces en situación ilegal. Tampoco ellos, al abandonar Polonia, creían encontrarse con la crisis. Al igual que los demás inmigrantes clandestinos tienen que aceptar los empleos menos cualificados y sobreexplotados. Los patronos norteamericanos desvían la legislación sobre el trabajo clandestino y la utilizan como medio de presión contra los trabajadores sin papeles. Estos, o aceptan los bajos salarios y las duras condiciones de trabajo, o de otro modo, los mismos patronos los denuncian a las autoridades. Aún más que en Europa, este recurso intensivo al trabajo ilegal hace bajar constantemente el nivel medio de los salarios.

Un reciente artículo publicado en “Diario 16” (30-6-96) se titula significativamente “La ruin existencia de la clase media americana” donde expone algunos de los “equilibrios”, “recursos” que los americanos deben hacer para llegar a final de mes. Ofrece datos al día de como a pesar del incremento de la renta per cápita, la mayoría de los ciudadanos son cada día mas pobres. “!qué distinto panorama a como lo pintan los “media” en las series “familiares” de la TV. Terminamos con un texto extraído del Premio Anagrama de Ensayo 1.996 “El planeta americano” de Vicente Verdú:

Los americanos aportan menos dinero a Hacienda que los suecos, los ingleses o los españoles, y día tras día los políticos conservadores prometen una reducción mayor. La sociedad se dibuja como un panorama compuesto por una gran riqueza privada acumulada en algunas manos y una creciente ruina en las atenciones públicas. La diferencia entre el 5 % de la población más rica y el 5 % de la población más pobre es un múltiplo de seis en Gran Bretaña, de tres en Suecia. En Estados Unidos el múltiplo es de quince. Un 46 % de la riqueza nacional está en manos del 1 % de los americanos y la concentración no se detiene.

Los ricos son ricos como emperadores, los pobres lo son como parias de Calcuta. No será raro que bajo este sistema se produzca el contraste entre grandes mansiones en el extrarradio y barrios miserables a pocas millas. Anchas autopistas, puentes de peaje para los vehículos privados y deficiencia de autobuses; majestuosos hospitales de pago junto a deficientes hospitales y clínicas públicos. Y recordando censos de Colombia o Brasil, alrededor de medio millón de niños venden cualquier cosa por las calles para procurarse comida o alojamiento, docenas de recién nacidos mueren en los hospitales públicos de Nueva York por falta de una asistencia debida. El gasto público representa el 34 % del PIB en Estados Unidos mientras que es más del 40 % en España. Un 46 % de los niños negros se consideran pobres según el Bureau Centre (1995), y los 27 millones de analfabetos y los 35 millones de desamparados son parte de lo que echa fuera como residuos naturales del mercado libre.

La situación, aunque negativa para los trabajadores, encierra en sí misma diversas contradicciones que permiten intuir que la historia no ha llegado a su fin: Las propias tensiones e intereses opuestos entre los bloques de EE.UU, Japón y la Comunidad Europea. La manipulación de los Medios de Comunicación no puede evitar que cada vez los ciudadanos se den cuenta de que el sistema no tiene alternativas para ellos y ni siquiera en los países “ricos” los ciudadanos tienen asegurado el bienestar. El permanente recorte de los salarios causa una desaceleración de la demanda que pone en crisis el sistema. Los partidos de Izquierda tenemos la obligación de estudiar estos fenómenos y ofrecer permanentemente alternativas al sistema en lo global y en cada uno de los ámbitos donde actuamos y fundamentalmente realizar las tareas de organización de la respuesta al sistema. Si los partidos comunistas del mundo son hostigados permanentemente por gobiernos y medios de comunicación es porque, asimilados al sistema, los partidos socialistas, sólo los partidos comunistas o los nuevos movimientos a la izquierda de la socialdemocracia pueden vertebrar alternativas al mismo. De no existir aquellos, sería muy dicifil que a corto o medio plazo, los distintos episodios de protestas, luchas locales, etc.. puedan tener un desenlace positivo.

Por ello es fundamental que se realicen encuentros como los pasados: “ENCUENTRO DE LA IZQUIERDA” en Madrid o el anterior en París. Es necesario además que se pase de la fase de los discursos a la de los debates en comisiones sobre los problemas del avance de la izquierda. El intercambio de las experiencias de cada formación política en sus respectivos ámbitos, etc..

Las elecciones en Rusia, han deparado la victoria de las fuerzas reaccionarias y vinculadas a los intereses de los EE.UU.. No obstante, el gran número de votos obtenidos por los comunistas permiten aventurar que Yelstin no lo tendrá tan fácil, incluso es posible la entrada de comunistas en el Gobierno. En cualquier caso, teniendo en cuenta la dificultad de que una salida netamente liberal pueda satisfacer las necesidades populares, es previsible que continúe el avance de los comunistas en próximas confrontaciones electorales.

Estamos hablando de los comunistas en Rusia aunque hay dudas sobre cual el realmente su programa político. ¿Que hay de comunismo? ¿Cuanto de nacionalismo?, ¿Están realmente decididos a abandonar el burocratismo y los privilegios?. En temas internacionales el PCE debería estudiar estos aspectos. Los responsables internacionales del PCE no deberían limitarse ha hacer de “relaciones internacionales” sino de estudiar realmente cuales son los parámetros políticos, sociales, etc de cada país donde se desplazan. Deberían emitir informes rigurosos que sirviesen realmente a los militantes del Partido, para no depender exclusivamente de la prensa para poder realizar análisis.

En Italia se ha demostrado cómo el poder económico, aliado al gobierno y a los medios de comunicación no son imbatibles. Berlusconi tenía todo ello y sin embargo, no ha logrado ganar las elecciones. Ha sido la coalición “El Olivo” vertebrada en torno a propuestas centro-progresistas la que ha ganado.

Aunque ya se ha mencionado la ley Helms-Burton, es necesario estar atento a las fisuras que la misma está provocando entre EE.UU. y el resto de países industrializados, que entienden que el bloqueo además de ser ilegal no ayuda al pueblo cubano ni política ni materialmente. Desde nuestro Partido, tenemos claro que nuestro primer objetivo es combatir ese bloqueo, y mostrar nuestra solidaridad con el pueblo cubano ayudando a aquellas iniciativas que puedan suplir, aunque sólo sea en parte, las enormes carencias en material sanitario, escolar, científico, alimentario, etc. que el bloqueo les impone.

SITUACION EN ESPAÑA

El fenómeno italiano ha sido aprovechado por algunas personas en España para señalar que IU debería haber realizado una gran coalición con el PSOE. Olvidan que cada país es distinto. Incluso en un país cada momento es diferente. Pero además en España, el contexto político es opuesto al Italiano. En Italia, la situación del estado era, es todavía, de una descomposición política muy importante. Los partidos tradicionales en el poder, la Democracia Cristiana y el PS, estaban desmantelados o casi, sobre todo por los problemas de corrupción política. Sus líderes encarcelados o procesados. La derecha en el poder y aquí estaba el PSOE. En Italia el sorpasso (una versión moderna) ya se había producido: La iniciativa de la izquierda la llevaba el PDS no el Partido Socialista. No obstante, será necesario esperar para ver los resultados de su acción de Gobierno comprometida inicialmente con Maastrich. En España, en el 82 también la llegada del PSOE al gobierno, supuso enormes esperanzas para la izquierda. Quizás, salvo el PCE por su propio batacazo electoral, hasta la extrema izquierda celebró el evento. Sin embargo, los resultados de sus años de gobierno han sido nefastos sobre todo para las ideas progresistas. Han llevado a los ciudadanos de la ilusión del 82 al escepticismo político en el 96. El ciudadano cree que izquierda o derecha da igual “todos hacen lo mismo”.

Tras el 3 de Marzo, el Partido Popular ha comenzado a tomar las primeras medidas serias. Como su predecesor, el PSOE, pronto ha demostrado que una cosa es lo que se dice en campaña electoral y otra lo que se hace en la realidad. Por ejemplo la negativa a profundizar en la aclaración del GAL. Su mensaje de centro se materializa en unas medidas absolutamente reaccionarias que se aproximan mucho a imitar el sistema americano cuyas consecuencias hemos visto.

Reproducimos un artículo de Juan Francisco Martín Seco (Economista. Presidencia de Izquierda Unida). Publicado en El Mundo el 22-6-96 con el titulo: Las medidas económicas de los halcones.

Era de esperar que el Gobierno terminase sucumbiendo ante la presión de los halcones, todos aquellos que estaban impacientes por que se aplicasen de forma urgente medidas a favor del capital y de las rentas elevadas. Tres son, a mi entender, las falacias que con más frecuencia se están usando al comentar las medidas aprobadas por el Gobierno en los decretos-leyes del 7 de junio. La primera es presentarlas como una revolución, un giro, un cambio de tendencia. Nada más erróneo. Todas ellas son de marcado carácter continuista, están en la misma línea que la política económica anterior. Se podrá hablar de mayor o menor intensidad, de pasos más o menos largos, pero en ningún caso de haber modificado el camino, la ruta y los objetivos. Se basan en los mismos principios, utilizan la misma estrategia. Si hiciésemos un inventario, caeríamos en la cuenta de que todas tienen antecedentes relativamente próximos y que, incluso muchas de ellas fueron ya anunciadas por el Gobierno anterior.

Si ahora se opta por discrimina positivamente a las rentas de capital, dando un trato fiscal de favor a las plusvalías, no otra cosa se hizo con la Ley de 1991; entonces, incluso se barajó como posible alternativa el procedimiento que ahora se introduce. Si con estas medidas se exime del Impuesto de Sociedades a las empresas familiares, el PSOE ya las libró hace dos años de Impuesto de Patrimonio y, curiosamente, con la airada protesta de PP, en aquel momento en la oposición.

Si ahora se prima fiscalmente con un millón de pesetas la contratación indefinida, en el Acuerdo Económico y Social, y por cierto, con poco éxito se estableció una subvención de quinientas mil pesetas con el mismo objetivo. Si ahora se autoriza la actualización de balances, en 1983 se concedió a los empresarios una similar, sin tan siquiera el gravamen testimonial del 3% de la que hoy se establece; y no es ningún secreto que desde distintos sectores del PSOE y del anterior Gobierno se estaba defendiendo la conveniencia de concederla de nuevo. Y qué decir de la liberalización de la economía. Muchas leyes y decretos tendrá que aprobar-aunque no desesperemos, el Gobierno del PP para poder tan sólo aproximarse a las cotas alcanzadas por los gobiernos del PSOE en su fiebre desreguladora. Comparemos con la situación actual el grado de intervención que existía en la economía española en 1982. Las reformas introducidas en el mercado de trabajo ponen por sí solas muy alto el listón en esta materia. Sin duda, el PSOE no cumplió todos sus objetivos liberalizadores. Le quedaron cosas por hacer (nunca da tiempo a todo), aunque muchas de ellas ya las había anunciado y seguro que de haber continuado gobernando las hubiera cumplido. Resulta, por tanto, una ingenuidad hablar ahora de revolución liberal. La revolución liberal comenzó en este país hace mucho tiempo. ¿Cómo decir adiós a la socialdemocracia, si la socialdemocracia está aún por estrenar en España?. Se puede afirmar que Rato se ha decantado por un modelo netamente liberal, pero resulta disparatado defender que González había intentado conciliar el apoyo a la empresa privada con un sector público fuerte, basado en compañías estatales como Repsol, Telefónica, Endesa y Argentaria. ¿Cómo mantener tal cosa tras el proceso privatizador a que ha sido sometido el sector público estatal? ¿Es que acaso queda algo por privatizar? El PSOE, al igual que ahora el PP, basó toda su estrategia en confiar ciegamente en el sector privado y en el mercado, receló de los mecanismos de intervención y renunció, poco a poco, a casi todos. ¿Acaso ya no recordamos la frase: “La mejor política industrial es la que no existe”?.

La razón de ser de estas puntualizaciones no radica tanto en continuar atacando la política de los distintos gobiernos del PSOE, cuanto en tratar de romper una estrategia que resulta muy peligrosa, la de una política económica que se sucede a sí misma-aunque con distintos actores-, que con cinismo se presenta cada vez como nueva y, por tanto, no se hace responsable de los nefastos resultados que generó en la etapa anterior; que mantiene siempre la pretensión de constituirse en su propia alternativa. Y así no hay salida posible. Nunca puede fracasar ni demostrarse lo erróneo de sus planteamientos. Todavía tendremos que oír que los tres millones seiscientos mil parados son el resultado de aplicar políticas socialdemócratas. La segunda falacia es la de la clase media y los pequeños ahorradores. Todas las medidas fiscales aprobadas en los decretos-leyes del 7 de junio pasado van destinadas a beneficiar y primar las rentas de capital y a los empresarios. No creo que sea precisamente entre esos colectivos donde se encuentren los más pobres del país. Nuestro impuesto sobre la renta nació con un pecado original: recaía de manera sustancial sobre las rentas del trabajo. En la declaración de 1983 (renta de 1982) estos ingresos representaban el 83% de la base imponible del impuesto. En los años sucesivos, este porcentaje logró reducirse en ocho puntos, de manera que para 1986 (declaración de 1.987) se Situó en el 75%. Ahora bien, posteriormente, ese porcentaje ha permanecido constante, a- pesar de que las rentas de capital y los beneficios empresariales han incrementado su participación en la renta nacional en detrimento del trabajo, señal inequívoca del tipo de política fiscal que durante estos años se ha realizado. Las nuevas medidas transformarán definitivamente el IRPF en un impuesto sobre las nóminas.

Precisamente son las plusvalías o incrementos patrimoniales la forma en que se materializan las rentas de capital de los grandes contribuyentes. Querer despistar con los pequeños ahorradores es, sin duda, un artificio más de los muchos a que nos tiene acostumbrados, la derecha económica para vendernos las medidas más reaccionarias envueltas en discursos beatíficos sobre el bienestar general.

Que las medidas están encaminadas a favorecer a unos pocos nos lo demuestran algunos datos. Veamos a qué “clase media” se refieren. Primero, el 85% de los contribuyentes -los que hacen la declaración simplificada- no tiene plusvalías, y no creo yo que sean precisamente los de mayores rentas. Segundo, el 50% de las plusvalías las declara el 5% de los contribuyentes con mayores ingresos. Tercero y fundamental de ese 95% restante, que puede declarar pequeñas plusvalías de vez en cuando, no todos salen beneficiados; muy al contrario, al haber establecido -un tipo único del 20% (curiosamente la misma cuantía que el tipo medio del impuesto) y haber convertido el gravamen en proporcional, saldrán perjudicados todos aquellos que tienen un tipo medio igual o inferior al 20% (el 90% de los contribuyentes).

Seamos claros. Si existe algún beneficio es para ese 1% de contribuyentes con mayores rentas, cuyos ingresos están por encima de los diez millones- de pesetas (ahí va a parar el 30% de las plusvalías declaradas), y en tanta mayor medida en cuanto mayores sean sus ingresos y mayor el porcentaje de ellos que provenga de las rentas del capital. El vicepresidente económico tiene razón cuando mantiene que los verdaderamente ricos tienen todo su patrimonio en sociedades anónimas (sociedades familiares instrumentales), pero por eso sus ingresos vienen casi siempre determinados en forma de incrementos patrimoniales, y se materializan al vender su participación en esas sociedades o al transmitirlas por herencia. Es a ellos principalmente a quienes beneficia esta modificación de la normativa fiscal, en especial cuando se complementa con la actualización de balances y la exención del impuesto de sucesiones a las sociedades familiares.

El truco de afirmar, para justificar este tipo de medidas, que en España los muy ricos no pagan impuestos resulta indecoroso sobre todo cuando tal afirmación proviene del propio Gobierno. Porque eso puede ser verdad, o al menos que no pagan todo lo que deberían, pero es precisamente al Gobierno al que le corresponde adoptar las medidas necesarias para evitar tal situación. Las que ahora se introducen, lejos de tender a ese objetivo, pretenden lo contrario. Sería tanto como si quisiéramos solucionar el problema de la delincuencia por el expeditivo método de derogar el Código Penal.

La tercera falacia consiste en llamar a estas medidas “de reactivación económica”. Hoy prácticamente todo el mundo está de acuerdo en que la causa de la desaceleración de la economía se encuentra en la atonía del consumo. Pues, he ahí que lo que el Gobierno afirma querer estimular es el ahorro. ¿Puede alguien entenderlo? Desconfío absolutamente de que las ventajas fiscales incentiven el ahorro y la inversión. Pienso que en realidad lo único que se consigue es beneficiar a aquellos que pueden ahorrar: los de altas rentas liberándoles de pagar impuestos. Pero, en cualquier caso, lo que parece difícil es que sea el consumo, y con él la actividad económica, lo que se reactive.

El tema es tanto más contradictorio cuanto unos días se ha practicado un recorte presupuestario de 200.000 millones de pesetas, principalmente en inversión pública. ¿Es así como se quiere reactivar la economía? Se dijo que su finalidad consistía en reducir el déficit público, pero parece que el déficit público no importa cuando se trata de disminuir los impuestos a los empresarios, a las rentas de capital y a los contribuyentes de altos ingresos.

Ya sabemos para qué era el recorte, desde luego no para corregir el déficit publicó, sino para financiar la minoración de la carga fiscal de las clases pudientes. Pero, por favor, no hablemos de reactivar la economía.

Los sindicatos ya han amenazado con movilizaciones. Izquierda Unida ha sugerido la creación de un gran frente de las fuerzas progresistas para parar la ofensiva del gobierno. Incluso ha invitado explícitamente al PSOE, “sin condiciones”. Creemos que el PSOE no estará por la labor de participar en esta operación. Esto es por varios motivos: Su defensa de Maastrich le pone totalmente en la órbita de lo que el PP está haciendo. Como señala Martín Seco, el PSOE fue quien inició esa ofensiva liberalizadora. El PSOE sabe que tendrá enfrente a IU en los asuntos del GAL y la corrupción. En ambos asuntos, por cierto, cada día se tienen mas datos y no precisamente conjuras de la prensa. Los relatos de las torturas realizadas, los asesinatos premeditados, etc no parecen bulos montados para apartarle del Gobierno.

En el terreno de la corrupción, Navarra y Andalucía han vuelto a ser escenario de nuevas denuncias que el PSOE no puede ya negar y por eso habla ya de Renovación o regeneración (aunque sin prisas). En cualquier caso no se plantea un cambio de su política que es la que facilitó tanta corrupción. “Venid y enriqueceos”. Sus criticas al PP son de carácter técnico no de fondo. El propio Sr. Molins de Convergencia i Unión ha declarado: “El PP está haciendo lo que el PSOE no tuvo tiempo a hacer”.. no nos parece que se equivoque demasiado.

Es bueno que no se olvide, en esta ofensiva generalizada contra el PP, que la alternativa no es el PSOE, al menos el PSOE de Felipe, Mariano Rubio, Angel Rojo, Barrionuevo, y siempre Maastrich. El “sin condiciones” no puede salvar que cualquier acuerdo será bajo principios progresistas no para que el PSOE retome en próximas elecciones el gobierno para volver a más de lo mismo.

IZQUIERDA UNIDA

Carlos Taibo ha publicado recientemente un libro llamado “Izquierda Unida y sus mundos” en él hace un análisis muy critico sobre la situación de IU. Análisis critico pero que parte de la premisa de que IU es la mejor opción que los progresistas de este país tienen. Por lo tanto crítica desde un sentido positivo y con animo constructivo. Uno de sus reproches es la excesiva institucionalización de IU. La falta de sintonía entre lo que se dice: apoyo a movimientos sociales, salir a la calle, contacto ciudadano, etc.. y lo que se hace: Instituciones, ruedas de prensa y “peleas” internas. Con matices nos parece que este aspecto de la critica es bastante acertado: Tras los resultados del tres de Marzo, previsibles, por otro lado, los compañeros de Nueva Izquierda, Iniciativa Per Cataluña y algunos compañeros más, quisieron que se cambiase radicalmente la política de IU como si todos los análisis de IU debiesen realizarse en función de unos resultados electorales.

Desde entonces la situación de IU es de permanente enfrentamiento entre el recientemente constituido PDNI y el resto de la dirección de IU. Incluso en el último consejo federal aunque fueron aceptadas muchas de sus propuestas, se opusieron al documento final y realizaron ruedas de prensa para expresar sus discrepancias. Últimamente parece que el PDNI está apostando más a hacer una política propia que a colaborar con IU. No es de extrañar que personas como Labordeta que han privado a IU de un diputado al presentar una lista propia en Aragón, no duden en apoyar a PDNI pero sin implicarse en IU. Mas bien, frente a IU.

Los compañeros del PDNI tendrán que aclararse y aclarar cual es su posición en y con Izquierda Unida. Mientras tanto, y sea cual sea su decisión, Izquierda Unida tendrá que doblar sus esfuerzos organizativos, para realizar con efectividad esa dura oposición que se propone contra el PP para que no quede, como otras veces, en simples palabras de Julio Anguita.

Creemos que en Izquierda Unida deben tener mas peso las áreas y las asambleas. Sin contravenir los estatutos y normas aprobadas, hay que intentar que la soberanía de la organización se base primero en las asambleas, después en el Consejo Político y por último del grupo de concejales, encargado de plasmar los acuerdos de la organización en la vida institucional del municipio. Debe ser así, en ese orden y no al revés. Izquierda Unida tiene muy difícil realizar lo que proclama en los papeles: organización abierta, participativa, colaboradora con los movimientos sociales porque para cumplir estos objetivos hay que contar con que abrir las puertas está bien pero debe haber quien quiera entrar. Trabajar con los movimientos sociales, sí, pero ¿cual es la actual situación de esos movimientos?. Es decir cuando vamos, como debe ser, contracorriente de la cultura dominante: individualismo, insolidaridad, falta de partición, etc.. es difícil cubrir satisfactoriamente esos objetivos.

Pero si además, Izquierda Unida niega también el protagonismo a las bases, las decisiones se quieren circunscribir a un grupo reducido de personas (ni siquiera todo el Consejo Político), las áreas se convierten en instrumentales de reparto de poder ajenas a la acción municipal o nacional si hablamos a niveles regionales o nacionales, pues estos males vienen a ser generalizados, en estas circunstancias, se aleja más de sus objetivos y se colabora con el estancamiento de IU.

Desde el PCE de Getafe debemos intentar que estas cosas cambien y apoyar sin sectarismos, es decir contando con todos, comunistas o no, aquellas iniciativas tendentes a que la organización comience a funcionar alejándose de rivalidades ajenas muchas veces a problemas ideológicos que en cualquier caso deben ser derimidos en los correspondientes congresos.

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