Hace unos días un amigo me pedía explicaciones sobre el asunto del cambio de nombre de calles “franquistas” de Madrid, recababa de mí una explicación objetiva y equidistante sobre la exposición de Pedro Corrar, concejal del PP y me acompañaba algunos enlaces a titulares como este:

He tardado unos días en contestar para dejar que el ruido mediático no enturbiara mi respuesta. Como en otras ocasiones (muy frecuentes en la actualidad) se buscan titulares para machacar a Podemos… sin analizar los temas y sin importar el desenlace. Un ejemplo: ayer mismo la audiencia nacional rechazó una querella de Manos limpias contra la productora de La Tuerca (Pablo Iglesias) por no ver ningún indicio de delito. Ni financiación ilegal, ni dinero de Venezuela ni empleados sin asegurar… Sin embargo, durante semanas la citada querella sirvió de base para suculentos titulares anti Podemos. He buscado esta noticia en EL PAIS, EL MUNDO, ABC, etc. pero parece que el archivo de la causa… “ya no es noticia”. Una primera idea sería pedir objetividad a esos medios cuya responsabilidad social es tan importante.

Pero vuelvo al tema de Carmena…y sus titulares.

Dos ideas previas sobre objetividad y equidistancia.

Sobre el tema de la objetividad me voy a permitir repetir un pequeño colofón que hacía en mi comentario (https://cgrandola.wordpress.com/2015/02/21/monedero-caso-cerrado/):

Pero ¿Qué es ser objetivo? Las leyes son objetivas, sin embargo, los jueces están, sin romper esas objetividades, dictando sentencias dispares todos los días. Un mismo hecho es visto por las personas de forma distinta y no es que uno sea más objetivo que otro. No defiendo la relatividad absoluta, ni mediana, defiendo la objetividad pero eso es algo “personal” que cada uno construimos cada día. Hay unos que objetivamente dicen que “la cosa va bien porque la matriculación de coches o la venta de gasolina ha subido” Eso es objetivo y hay cifras. Pero también es objetivo que Caritas dice que nunca ha habido tantos españoles pobres y niños desnutridos. ¿Qué objetividad usamos? Al final la objetividad es una cuestión de confianza en el que te expresa algo. Yo confío en Monedero, confío en sus actos en sus “tics”, en que viaja en el metro o en scooter, en que trata a la gente con humildad y cercanía. ()… y esto es objetivo, para mí, muy objetivo. Las experiencias futuras pueden decirme lo contrario. De las tarjetas Black tuve relación muy directa con dos personas, Rubén Cruz y Juanjo Azcona, en su momento me parecieron excelentes personas, hoy obviamente, he cambiado de idea. Para eso sirve el día a día.

Todas las personas vamos elaborando a través de nuestra vida un sistema de valores, una acumulación de experiencias, vivencias, alegrías y chascos o golpes duros… todo ello va formando nuestra objetividad, nuestro sistema de valores. Cuando un mismo hecho lo juzgamos distinto depende de que personas o circunstancias, no es que no seamos objetivos o parciales es que nuestro sistema de valores nos hacen operar así. Es importante no confundir Objetividad (“subjetiva”) con prejuicios. No es siempre fácil pero se intenta y se está o debe de estar vigilante. También la “realidad” nos llega muchas veces distorsionada (fundamentalmente por los media). ¿Cómo elaborar un discurso objetivo basado en mentiras? De cualquier forma, para mí, Montoro es un Chorizo y Monedero un tío honesto y juro que intento ser objetivo.

Sobre este tema, quiero abundar en estas idas: Me considero una persona objetiva porque intento ver los distintos ángulos de cada una de las realidades. Valoro más los hechos que las opiniones. Hago deducciones basadas en hechos. Selecciono las fuentes de información buscando las más fiables dentro de lo posible y analizo la información también en función de su procedencia.

En cualquier caso, considero que la objetividad absoluta es imposible porque la “objetividad” de todas las personas se va formando poco a poco a través de las percepciones que tiene. Es un proceso de retroalimentación. Tenemos unos determinados criterios y unas determinadas bases de conocimiento y se ven alimentadas por las noticias o por las circunstancias que reafirman esos conocimientos-creencias y se rechazan aquellas cosas que no “casan” dentro esa especie de puzle mental que cada persona nos hemos montado.

Eso en evita que se pueda cambiar y, de repente o progresivamente haya una serie de factores o episodios que cambian nuestros paradigmas. A veces con cambios radicales como Pio Moa que pasa de militante del Grapo a defensor furibundo del franquismo. Otras veces los cambios son procesos personales más lentos como el que ha llevado a Jorge Verstrynge de la extrema derecha a ser uno de los ideólogos de Podemos pasando por sus aproximaciones al PSOE, a IU o hacia un cierto anarquismo.

Sobre equidistancia escribí algo en mi reciente entrada:

(https://cgrandola.wordpress.com/2015/11/27/la-cara-del-concejal/ )

Podemos ser todo lo equidistantes que queramos pero lo cierto es que en la guerra hubo un golpe militar apoyado por los fascistas Hitler, Mussolini, y Salazar y por otro lado hubo un régimen democrático, de derechos y libertades que hasta hacía unos meses había sido gobernado por la derecha. En su preámbulo el concejal del PP pide equidistancia (“todos somos iguales”) y pone algunos ejemplos, entre ellos, las muertes de Lorca y Muñoz Seca. Pues bien, mientras Lorca fue sacado de la casa de su amigo Rosales, fusilado y enterrado nadie sabe dónde, Muñoz Seca fue detenido en Barcelona, llevado a Madrid, juzgado, fusilado y su cadáver entregado a sus familiares. Ambas muertes son injustificables con o sin juicio. Pero señalar que hasta en esas cosas hay diferencias. Mientras los muertos franquistas, se sabe donde están, incluso sus familiares han recibido recompensas y medallas, hay miles de víctimas (DESPUES DE ACABADA LA GUERRA) ejecutadas sin juicio y sus cuerpos enterrados de forma anónima en fosas comunes.

Otro ejemplo es el del Comandante Zorita. ¿Cómo se va a quitar la calle al primer piloto español que superó la barrera del sonido? Pues mire como si ganó Eurovisión. La historia acredita que el comandante Zorita corrió a alistarse en el bando fascista nada más empezar la contienda, (aunque los “medios serios y rigurosos” El Mundo, ABC, La Razón… en su rigor niegan que participase en la guerra), el comandante Zorita recibió formación de los nazis en Alemania y participó en diversas acciones aéreas en Andalucía. Al acabar la guerra fue voluntario a la División Azul donde combatió al lado de sus amigos de la Legión Cóndor. No se le quita la calle por haber sobrepasado la barrera del sonido sino por ser un evidente luchador por el fascismo.

Yo tampoco cambiaría el nombre de la calle Batalla de Belchite, como no se ha cambiado la de batallas en la edad media o moderna. Pero tampoco es para rasgarse las vestiduras. Belchite fue una carnicería en la que se arrasó todo el pueblo. Tras la guerra, Franco impidió que se reconstruyera la localidad para que quedara como símbolo de su victoria. Es este simbolismo el que ha podido ocasionar el que se haya incluido en la lista de símbolos fascistas.

Este episodio y sus posibles errores, muestran el lado más positivo de la acción de gobierno del Ayuntamiento de Madrid. Por un lado, la Ley de la Memoria histórica que indica la necesidad de quitar los símbolos fascistas, donde los hubiere, se aprobó en 2.007. Sin embargo, el anterior consistorio ignoró totalmente esa ley. La derecha sólo quiere aplicar la ley cuando defiende sus intereses.

Para el cumplimiento de la ley el ayuntamiento ha recurrido a la asesoría de la Cátedra de Memoria Histórica de la Universidad Complutense. Me parece muy acertado el recurrir a quien se supone que más sabe de eso. Por lo tanto, la propuesta no es para “sacar los colores” a Carmena o los Podemitas… pero lo que menos interesa a los medios es el rigor… pero luego se pide rigor. ¿Porqué se menciona a los podemitas cuando sólo el 20% de los concejales de Ahora Madrid es de Podemos?… el rigor y la objetividad de los medios!

Es curioso esa falta de rigor de los medios, y su “caña al mono”- Han aprovechado que una miembro del equipo de la universidad sea una ahijada de Fidel Castro para denunciar al gobierno de Cuba y a pedirle que denunciara la dictadura cubana. Que falta de rigor ya que saben perfectamente que Mirta Núñez Díaz-Balart es muy crítica con el régimen cubano.

El ayuntamiento además ha hecho algo a lo que no nos tienen acostumbrados los gobiernos del PP. Ante la duda, parar y estudiar el asunto más detenidamente. Eso que es una virtud, estoy empezando a pensar si no es un error… ha habido varios episodios: el caso Zapata, los titiriteros, etc… Donde parece que asumimos demasiado pronto las posiciones de los franquistas … pero eso toca otro día.

José Valentín Ramírez

Getafe

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