El Foro ha analizado el resultado de las pasadas elecciones municipales y autonómicas. Este documento recoge algunas las reflexiones al respecto.

Foro de Getafe “Recuperemos la palabra”. Junio 2.007

LA IZQUIERDA RETROCEDE

El Foro de Getafe considera que las pasadas elecciones han servido para hacer una especie de foto fija o de acta de la coyuntura política. En este sentido las elecciones no merecerían mayor comentario. Son el reflejo de lo que está pasando: avanza la derecha y retrocede la izquierda, tanto en resultado electoral como en la propia composición ideológica del país.

Getafe no se ha sustraído a ese diagnóstico: El Partido Popular sube en votos y concejales y PSOE e IU bajan, aunque pueden seguir gobernado.

Vamos a examinar algunos factores que están, en nuestro criterio, produciendo estas situaciones y vamos a hacer algunas propuestas generalistas de acciones que pudieran invertir esta tendencia.

Aspectos de la política nacional han influido en las elecciones autonómicas y municipales. El PP apoyándose en el rechazo ciudadano a ETA y basándose en mentiras como la venta de Navarra, los acuerdos políticos con Batasuna, las manipulaciones y engaños sobre el 11M y su teoría de la conspiración, etc.., ha intentado acorralar al gobierno del PSOE impidiéndole la negociación por la paz. Todavía hoy, el libro “Navarra el precio de una traición” está sobre los mostradores de las librerías mientras UPN (el PP en Navarra) ofrece un acuerdo al PSOE para seguir gobernando.

El PSOE no ha sabido responder con contundencia esa manipulación. El resultado final es que no ha habido negociaciones, ETA va a volver a matar y el PP y sus políticas de crispación e intransigencia han salido reforzados.

El actual acuerdo sobre terrorismo Rajoy-Zapatero (Moncloa, 11 de Junio) no ha sido, como dice la prensa, un balón de oxigeno para Zapatero, sino para Rajoy. ETA ha dejado más en evidencia (lo que ya se sabia) que el PSOE no había hecho ninguna concesión ni política ni de otro tipo. Coincide en el tiempo con final del juicio del 11M que ha dejado claro toda la manipulación del Partido Popular sobre este asunto. El silencio sobre estos temas que provocará el acuerdo, es un alivio para el PP que tendría que estar pidiendo perdón sobre ambos asuntos.

En el terreno económico, donde el PSOE pudiera marcar mejor sus diferencias con el PP, mediante la aplicación de políticas sociales, no ha tenido ni un solo enfrentamiento con el Partido Popular.

En la Comunidad de Madrid la derecha ha arrasado. En el Ayuntamiento, barrios de clase trabajadora como Carabanchel o Latina han votado masivamente al PP. Pueblos como Pinto, Alcobendas, Alcalá, Móstoles, Torrejón o San Sebastián de los Reyes también han dado su voto a la derecha sin apenas contrapartidas en el lado de la izquierda.

El mito de que los barrios o pueblos de trabajadores votaban a la izquierda y las localidades con mayor poder adquisitivo votaba a la derecha, ha dejado de cumplirse. Por ejemplo, Rivas Vaciamadrid, uno de los pueblos con mayor poder adquisitivo, ha votado a IU. El voto inmigrante, también parece, paradójicamente, ser un voto conservador. Los trabajadores del Este parece que no quieren saber nada de socialismo o comunismo y los inmigrantes sudamericanos, quizás salvo colombianos, se inclinan más por opciones conservadoras. Decimos que es una paradoja pues son los partidos de izquierda los que defienden teóricamente las políticas de integración y acogida.

En el Ayuntamiento de Madrid, ni las costosas y molestas obras de la M30, ni sus inundaciones de los últimos días, han desgastado lo mas mínimo a Ruiz Gallardón.

Parece que el PSOE va a rectificar, se habla de una profunda-profunda renovación. Desconfiamos de su utilidad si se limita a un intercambio de poderes entre las distintas familias socialistas o a un cambio de cartel electoral (los problemas son más profundos que los de los candidatos). Un mal indicador es que, según parece, el proceso lo quieren liderar los alcaldes socialistas de la zona sur. Como si en Getafe, Leganés o Parla se estuviesen haciendo bien las cosas.

En Getafe, a pesar del bajo perfil del líder del PP, José Luis Moreno, la derecha ha subido continuado su avance lento pero inexorable, y a poco que mejore su imagen, en las próximas elecciones puede ya arrebatar la alcaldía al PSOE. En el terreno del análisis de las cifras nos parece relevante reseñar que, hay una bajada bastante acusada de IU formación que obtiene buena parte de sus votos entre las clases medias y profesionales, que pueden haberle pasado factura por su sometimiento a las directrices de Pedro Castro.

Vientos del Pueblo (3250 votos) y los Verdes-Ciudadanos diversos (1170) han recogido el voto del descontento básicamente entre votantes de IU y el PSOE. Estas formaciones no han conseguido actas de concejal pero han influido para que IU pierda un concejal en beneficio del PP.

El POSI (343 votos, 46 menos que en el 2.003) sigue recogiendo un número de votos meramente testimonial. Su objetivo fundamental parece ser el de utilizar la campaña electoral como medio de propaganda política.

Valoramos de forma relevante los 1608 votos en blanco, sin duda corresponden a ciudadanos con una gran responsabilidad política que se han “molestado” en votar en blanco para demostrar su descontento con la forma de hacer política de todas y cada una de las candidaturas presentadas.

Un análisis por barrios confirma estas tendencias quizás con la excepción de Getafe Norte.

Aunque en las motivaciones de los electores influyen factores muy diversos estos resultados electorales vienen a mostrarnos:

El abandono por parte del gobierno municipal de las políticas de izquierda que se pone de manifiesto en el deterioro de sectores como la educación pública, con una falta creciente de puestos escolares públicos de educación infantil. La atención a los mayores que siguen teniendo grandes dificultades para acceder a la ayuda a domicilio o plazas en residencias públicas. La ausencia de una política que fomente la vivienda protegida y de alquiler para los jóvenes y las familias con recursos escasos. El porcentaje de viviendas construidas por la EMSV de Getafe ha sido insignificante en proporción con el aumento del negocio del ladrillo.

Todos los partidos de la corporación han practicado con igual irresponsabilidad el apoyo a la especulación urbanística favoreciendo los intereses económicos de sus amigos constructores mientras miles de familias, en su mayoría jóvenes, tienen que dedicar la mayor parte de su renta a endeudarse de por vida con los bancos. Todo esto genera además una ética economicista que acaba impregnando a todos los ciudadanos.

Un caso paradigmático de especulación ha sido la aprobación en pleno de la construcción del Campo de Golf en el Parque Regional con permutas de terrenos que sospechosamente han favorecido a conocidas empresas de nuestro municipio y que los tres partidos municipales han apoyado.

El fomento de una política urbanística de viviendas caras no hace sino favorecer un cambio sociológico a favor de una clase media que aumenta el granero de votos del Partido Popular.

Por parte del PSOE y de IU parece que se olvidan de la ética de la izquierda entrando en la vorágine del despilfarro propagandístico, del nepotismo, del amiguismo. En cada legislatura los cargos de confianza y las prebendas para mantener un núcleo fuerte de apoyo en la lucha partidista van en aumento. Estos grupos de incondicionales trastocan la democracia interna de los partidos a favor del núcleo dirigente y provocan el abandono continuado de militantes cualificados.

Se ha puesto en el punto de mira los resultados electorales y la permanencia en el cargo abandonando la lucha política en la calle y que la democracia se tiene que hacer en la actividad diaria. Esto ha provocado una despolitización del ciudadano, sobre todo de los más jóvenes, y ha permitido que el espacio político de la calle, históricamente de izquierdas, sea ocupado por la demagogia populista de la derecha.

La campaña electoral ha dejado también al descubierto algunos hechos relevantes. Llama la atención, en el caso del PSOE, la apelación al voto personal a su cabeza de lista, como si hubiera desapareado el resto del partido. Pedro Castro no ha tenido inconveniente en utilizar todo el marketing electoral en beneficio propio, incluidas las propias instituciones municipales. Resulta bochornoso pensar, desde la ya citada ética de izquierdas, el despilfarro económico que se ha empleado en la campaña, las toneladas de papel couché utilizadas, las comidas, los regalos…

Si vemos todas las publicaciones del partido, en todas prevalece la imagen de Pedro Castro y el partido, como colectivo, pasa segundo lugar. Si la lista se viene configurando con los afines al castrismo (hijo incluido) y no con criterios de eficiencia y capacidad, la gestión del ayuntamiento se ve negativamente afectada. Aquí el problema es que no se ha presentado un partido de izquierda sino un marketing electoral cuyo único objetivo político ha sido la permanencia en el poder de Pedro Castro.

Curiosamente, en campaña electoral queda anulada la normativa de medio ambiente que vela por la limpieza de nuestro entorno. Hemos podido ver carteles con la cara de Pedro Castro en los sitios más insospechados, excepto cuando los tapaban (y no a los del PP) los de Vientos del Pueblo.

Los miembros del PP de Getafe poco han hecho o han sabido hacer. Sólo han tenido que acogerse al paraguas de la política de enfrentamiento de sus líderes nacionales y regionales y al progresivo desgaste de la izquierda para recoger sus votos. Sus dirigentes se limitan a esperar que les llegue su día mientras algunos de ellos engordan bajo el auspicio de las arcas municipales. El que el PP haya conseguido mas votos para la Comunidad que para el ayuntamiento es una buena prueba de ello.

La abstención (39.221 abstenciones frente a los 35.208 votos del PSOE) ha sido la primera opción electoral de los getafenses (y de la mayoría de los españoles). Cada vez la política profesional está más desprestigiada. Recordemos que los fenómenos de corrupción han salpicado en mayor o menor medida a unos y otros (PP y PSOE). Ello hace que muchos ciudadanos, sobre todo desde la izquierda, opten por no entrar al juego de “tú vota, yo me lucro”.

Izquierda Unida (cada vez menos izquierda y menos unida) se ha planteado una indolente política continuista, aparentemente ajena al deterioro de imagen que está sufriendo, por no hacer oposición desde la izquierda, a la política personalista de Pedro Castro. A éste le interesa pactar con IU para no tener oposición a su izquierda que ponga en evidencia su política conservadora y populista.

Vientos del Pueblo ni siquiera ha hecho una verdadera campaña electoral y ha confiado que los aires de la ecotasa les llevarían al Ayuntamiento, han hecho una campaña ambigua, interclasista, falta de ideas originales que les ha dejado a las puertas del consistorio sólo con el voto del cabreo. El resultado, como ya se ha dicho: un concejal más para el PP.

Los Verdes de Getafe parece que no lo son tanto, al menos se les conoce poco su militancia en este campo, más bien ha parecido un grupo de rebotados políticos con una importante financiación política que bien podría tener algún parentesco con el ladrillo. Aún así, han sacado un buen puñado de votos, posiblemente de personas que votan verde pero sin saber demasiado de programas, grupos o personas. Es posible que hayan recogido también algunos votos de inmigración por la inclusión de personas inmigrantes en sus listas, y esto sería muy positivo si supusiera un ejercicio de integración y de incorporación de la inmigración a la vida política. Opinamos, sin embargo, que era más bien una maniobra de oportunismo detrás de la cual no hay un trabajo y una base programática.

El POSI se mantiene en sus trece (343) y consigue su objetivo fundamental de utilizar la campaña electoral como medio de propaganda política.

Las personas de izquierdas son más críticos y rigurosos con sus gobernantes. Tolera mal las mentiras, corruptelas, e incumplimientos. La derecha parece ser menos escrupulosa con los suyos. Se les vota incluso si se ha demostrado su enriquecimiento personal, su corrupción y sus mentiras. No importa que Esperanza Aguirre se haya reído de todos los pacientes con lo de las listas de espera, ni que haya usado Telemadrid en beneficio de las ideas más reaccionarias y manipuladoras. No importa que haga enriquecerse a sus amigos con las concesiones de negocios, obras o canales de TV o radio. No importa, su electorado aplaude. La izquierda no acepta eso de sus gobernantes. Y esta observación no es para que cambien los ciudadanos (de izquierda) sino para que sea recogida por el PSOE e IU para que comprendan que ellos no pueden mimetizar la política del PP.

Esa diferencia de visión política entre la izquierda y la derecha está perjudicando electoralmente a la izquierda. La derecha gobierna con criterios de derecha y la izquierda intenta a menudo gobernar con la lógica política del PP. Era sonrojante por ejemplo, el documento que entregó el PSOE antes de las elecciones con 20 o 30 páginas que parecía más un catálogo de las empresas constructoras que un programa electoral de izquierda. Además no basta con construir un Centro Cívico si luego no se dota de presupuesto suficientemente para que funcione.

La política del ladrillo en Getafe, la carencia de pisos baratos, está expulsando a los jóvenes y a la gente de menor poder adquisitivo del municipio. Y esto está contribuyendo al desplazamiento del electorado a la derecha.

La izquierda por lo tanto, pierde. Hay algunos miembros del Foro y, sin duda muchos ciudadanos, en especial en el voto en blanco y parte de la abstención que piensan que por su trayectoria y acción política no se puede considerar al PSOE ni a IU como verdaderos partidos de izquierda. Si esto es así, el panorama es todavía más desolador. El que las cúpulas de esos partidos hayan olvidado la práctica política de izquierdas no significa que en ambos partidos no haya afiliados que son y defienden políticas de izquierda. Pero más aún, la mayoría de votantes de IU y del PSOE votan a los partidos que históricamente han representado a la izquierda y “se sienten de izquierda”. Este colectivo está en un proceso de lento retroceso, y no aparecen en el panorama político otras opciones de izquierda capaces de aglutinarlos o que compensen ese descenso. Y esto no nos parece positivo.

¿SE PUEDE HACER ALGO?

Hacer las cosas correctamente no garantiza nada (pero es necesario para el éxito). En tiempos de incertidumbre, sobre todo para el pensamiento de izquierda, no hay “varitas mágicas”. Es más, el transcurso político es como un enorme glaciar que avanza lento e imparable. Pero nuestro mensaje no es la impotencia. Las sociedades y las personas no son trozos de hielo. Reflexionan y se mueven. Hay mucho por hacer. Primero, reflexionar sobre los errores cometidos y corregirlos, después buscar viejas y nuevas formas de acción social. Quizás ni eso garantice el éxito, pero al menos nos dará la satisfacción de haber mejorado lo que está en nuestra mano.

Una tarea necesaria es analizar el campo de la contienda política y examinar qué factores tenemos a favor y cuales en contra y en consecuencia, “mimar” los primeros e intentar minimizar los segundos. Vamos a plantear algunos elementos de reflexión:

Quedan muy atrás los tiempos de la transición donde había ideales de libertad y de reivindicaciones en claves laborales, de barrio, etc… Hoy en día los sindicatos parecen una pieza más del entramado productivo de las empresas. Hemos pasado de emigrar a recibir una inmigración que parece decirnos “sois unos privilegiados. Déjame hacer el trabajo que vosotros no queréis hacer”. Esto nos convierte en “conservadores” y los permanentes recortes de derechos y salarios reales que realizan los empresarios no se perciben como tan graves como para coger la pancarta y salir a la calle.

Podemos tomar iniciativas masivamente para defender la paz, pero nos parece menos relevante perder la calidad sanitaria, educativa o del medio ambiente o la precariedad laboral de nuestros hijos o hijas o de nosotros mismos.

Otro de los factores es la falta de credibilidad de la izquierda. Una cosa son los programas electorales, las promesas de viviendas baratas, etc. y después los resultados: grandes obras y entrega de los terrenos para el enriquecimiento de la PSV y otras empresas similares. La entrega de un puñado de viviendas por parte de la Empresa Municipal de la Vivienda permite, unos días antes de las elecciones, hacerse la foto de “entrega pisos”.

¿No podría Izquierda Unida impedir que con su voto se aborden esas acciones y que se realice de verdad una política de vivienda barata y de alquiler en el municipio?. ¿No puede Izquierda Unida forzar al PSOE a que se destinen más fondos a temas sociales como las escuelas infantiles y el apoyo efectivo a las personas dependientes?. Y, si no puede, ¿puede renunciar a participar del gobierno municipal?. La respuesta debería ser si, pero su actitud es la contraria. El Sr. Sánchez-Coy, cabeza de lista de IU nada mas saber el resultado de las elecciones ha dicho “hemos bajado en votos y concejales pero estamos satisfechos (¡!) ya que somos imprescindibles para gobernar.”. Por lo tanto, la pregunta es ¿está IU dispuesta a defender políticas de izquierda renunciando a los sillones municipales, a los cargos de confianza y a las prebendas de la EMSV o LIMA? La respuesta nos la darán ellos con sus acciones.

Para IU los resultados han sido bastante mejor de lo esperado. Inés Sabanés, cabeza de lista a la Asamblea de Madrid ya ha declarado su satisfacción y ha añadido “… es porque hemos hecho las cosas bien”. ¿Dónde está la capacidad de autocrítica?. Nos tememos que en Getafe sea más de lo mismo, y su debate interno sea sobre cómo “colocar” a la gente que se ha quedado fuera. Habrá que estar atentos a los próximos presupuestos a ver las partidas de personal.

Es necesaria una renovación del PSOE y de IU en Getafe. Pero la renovación no la van a hacer los que se ufanan de su permanencia en el poder o los que nos les importa perder apoyo popular con tal de mantener sus sillones municipales. ¿Esperarán a perder las próximas elecciones para que cambien algo?

Desde el punto de vista de higiene democrática sería muy interesante que IU no pactara con el PSOE. Están dejando a mucha gente fuera del consistorio. Ya hay más de un tercio de los votantes de Getafe fuera del ayuntamiento (abstención-blanco-VP-LV-POSI). Pero con el pacto político, la izquierda del PSOE se queda indefensa.

Para acabar este apartado, expresar que creemos que tanto PSOE como IU deben abandonar su postura exclusivamente electoralista. Deben retomar el contacto con la gente, crear y fomentar tejido social incluso crítico hacia su gestión. Deben olvidar de utilizar los gabinetes de comunicación municipales como agencias de publicidad y auto bombo. Cuando hagan sus balances electorales deben pesar mas los criterios de bienestar social, participación ciudadana, seguridad física y jurídica, deben revitalizarse los consejos de barrio y facilitar a los vecinos foros físicos o mediáticos de intercambio de ideas. Cualquiera de esas cosas menos valorar todo en términos de metros cúbicos construidos o camiones comprados.

Con ello, no hay garantía de victoria frente al PP, pero se habrá iniciado el retorno a la izquierda. Esas redes de vecinos con un mayor sentido crítico y con una mejor capacidad de análisis, no se dejarán engañar por los cantos de sirena y la manipulación economicista del PP y eso será la mejor vacuna contra la derecha.

DESDE NUESTRO FORO

Para nosotros, sin ninguna autocomplacencia, estos resultados vienen a confirmar los motivos por los que hace un año nos empezamos a reunir: es preciso retomar las actividades de izquierda, el dialogo y la reflexión. En los tiempos que corren hasta el pensar es revolucionario. Y nos parece que no todo lo que pasa puede ser imputado a los partidos que ocupan los parlamentos. Todos y cada uno de los ciudadanos tenemos una parte de responsabilidad que no se cubre sólo con la actividad de votar. Todos tenemos “deberes” y desde el Foro queremos hacer los nuestros.

Hemos evitado a propósito meter “ruido” durante el periodo electoral, nos parece el momento menos importante, la gente está saturada y mas opiniones no equivale a mas información ni mas reflexión. No queremos ser algo que aparece y desaparece con los procesos electorales. Mas bien al contrario.

Pero ahora, sí nos atrevemos a opinar y queremos hacer propuestas y explicar a nuestros vecinos porque decimos si o no a una cosa. Incluso nos parece tan interesante el proceso de reflexión que permite tener un criterio como el resultado que se obtenga del mismo. Una simple pincelada: No decimos “NO al ladrillo” como oposición al “SI al ladrillo”. Decimos que no a un proceso que está provocando una especulación que enriquece a unos pocos y empobrece a la mayoría porque cada vez hay que dedicar mas parte del salario para tener una vivienda, es decir, con el boom inmobiliario estamos teniendo menos poder adquisitivo y peor calidad de vida. Y los constructores cada vez están más altos en los rankings de riqueza. El ladrillazo tiene además otras connotaciones negativas: se destruye el medio ambiente talando bosques, esquilmando los acuíferos, cortando laderas e invadiendo playas. Pero aún peor, para que ello sea posible se corrompe a los políticos para que cambien planes urbanísticos, para que miren para otro lado, o para que participen directamente en el festín. Podríamos seguir. Por eso decimos no al ladrillo como denominación de un desarrollo urbanístico corrupto, desordenado, contaminante y empobrecedor.

Razones similares nos llevan a decir que no al Campo de Golf, al nuevo estadio, al soterramiento de la carretera de Toledo. ¿Es que detrás de cada plan del ayuntamiento tiene que haber un constructor … amigo?.

Queremos pedir a Izquierda Unida que si llega a un acuerdo con el PSOE explique donde quedan sus promesas de viviendas baratas, su defensa de la ecología ¿va a seguir adelante lo del golf?. Queremos que explique por qué se va a quitar el actual estadio de fútbol, y, si no piensa que ya está Getafe Norte suficientemente poblado como para que no haya que construir más viviendas en su lugar.

Al PSOE le decimos que no necesitamos ser Capital de nada, ni sede olímpica, que queremos una ciudad de ciudadanos que participen de verdad en la vida política, de forma individual o a través de organizaciones que ejerzan el control social entendiendo este como la incidencia en la política municipal y el conocimiento de lo que se hace. Queremos una ciudad con una sanidad y educación de calidad, con las calles limpias y con una policía al servicio de los ciudadanos instruida en el respeto a los derechos civiles y como elemento preventivo (junto a efectivas políticas sociales) y no como agentes recaudatorios, de intimidación y represión.

La economía al servicio del ciudadano y no al revés. Esa es la ciudad que queremos.

Frente a unos medios de comunicación de masas que hace masas incomunicadas queremos unos centros cívicos abiertos al debate y la participación.

Pedimos, insistimos, al PSOE y a IU que potencien redes ciudadanas cívicas críticas a través de los movimientos sociales ya existentes y animando a la participación en el trabajo de los mismos de una forma crítica y no utilizarlos simplemente como instrumentos de apoyo electoral como sucede en la actualidad con algunas casas regionales o asociaciones de vecinos, que en realidad, son instrumentos y coartadas de una aparente participación ciudadana.

Nuestro grupo no quiere ser cabeza de nada. Queremos, eso sí, que más ciudadanos se unan a nosotros, pero también es nuestra intención ir nosotros a aprender y debatir con otros grupos de acción cívica e incidencia social.

No estamos contra el PSOE o IU. Es más, compartimos buena parte de lo que dicen, pero poco de lo que hacen. El PP ya se porta como un partido reaccionario. Que el PSOE e IU actúen como partidos de izquierda y eso, ya lo hemos dicho, no es oponerse nominalmente al PP, sino “un hacer distinto”.

Tampoco estamos por defender escisiones ni nuevos partidos “más puros”. Las experiencias en este sentido no han sido buenas. En Getafe, lo hemos visto con Vientos del Pueblo. Otras experiencias “exitosas” como Oviedo, tampoco nos parecen imitables. (En Oviedo y otras localidades asturianas, ante el antidemocrático funcionamiento de IU, se presentó una plataforma de ciudadanos de izquierda que ha sacado un concejal y ninguno IU. En la anterior legislatura, IU sacó dos… ¿el otro concejal? Como aquí, para el PP. En el resto de localidades fue peor). En nuestra opinión, los afiliados de esos partidos deben exigir desde dentro, mayores tasas de democracia, deben combatir el burocratismo y el funcionamiento cupular y de camarillas. En definitiva, que sus bases dirijan el partido y no al revés. Esa es la regeneración que necesitan los partidos: de abajo arriba.

Es cierto que el tema no es fácil. Nos movemos en una de las ocho o diez naciones más ricas. Según las estadísticas, nuestro nivel de calidad de vida también está a la cabeza. ¿Cómo podemos defender que hay que cambiar las cosas?. Los trabajadores somos explotados, pero también desde nuestra posición geoeconómica somos “explotadores” del tercer mundo. Aborrecemos esas imágenes de niños explotados, pero nos ponemos las zapatillas que ellos tejen.

Es la primera vez en la historia que los movimientos sociales tienen que lucha contra sí mismos. Hemos luchado a favor de conseguir cosas de carácter económico y democrático y, por primera vez, hay que luchar ignorando intereses inmediatos propios y pensar en otros colectivos. Lo cual puede llevar, por ejemplo, a defender mayor presión fiscal… y ya hemos visto lo que ha pasado con la ecotasa.

Corren tiempos enormemente complejos, las tradicionales respuestas socialistas, comunistas, anarquistas deben ser repensadas. Si nos acercamos al marxismo con los ojos del siglo XIX, no encontraremos respuestas aunque sí eslóganes. El marxismo sirve si se hace lo que hizo Marx: examinar la sociedad en la que vivía y ofrecer respuestas allí y para aquel momento. Hay que analizar las consecuencias de los nuevos fenómenos de migración, la comunicación de masas, Internet, los procesos de deslocalización, los nuevos materiales y medicinas, las armas destructivas, el cambio climático, las epidemias, las posibilidades de la genética. Ello sin perder el foco de que, para tres cuartas partes de la humanidad, esos conceptos no significan nada. Solo quieren comer… y tienen derecho.

En eso estamos.

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José Valentín Ramírez

Getafe

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