Escrito en Enero 2.015

Año Nuevo nuevas palabras.

Una realidad común a casi todos los partidos políticos (en Podemos también) es que en las asambleas, la posibilidad de debatir a fondo es muy baja. Máxime si nos referimos a temas periféricos, no directamente relacionados con “el orden del día”…. Así uno va viendo “pasar por delante” una serie de expresiones y comentarios, sin duda importantes, pero de “los que no toca” hablar hoy. Como me temo que por lo apretado de la agenda eso va a continuar así algún tiempo, quiero comentar aquí alguno de esos temas.

Podemos es una fuerza aún joven pero cuyo nivel de cambio es vertiginoso especialmente a raíz de los espectaculares resultados de las elecciones europeas que pusieron de manifiesto la posibilidad de que Podemos alcance el gobierno del Estado antes de haber cumplido sus dos primeros años de existencia.

Sin embargo, muchos de los mensajes que utilizamos las personas de Podemos están anclados en las situaciones que defendíamos y manejábamos antes de esas elecciones europeas. Esos mensajes, en mi opinión, no se corresponden en este momento con la realidad de Podemos por lo que considero tendremos que ir matizando o modelando. Algunas de esas expresiones son:

· No somos un partido político.

· No somos de izquierdas (ni de derechas) ocupamos la centralidad del tablero.

· Somos una herramienta para que la gente la utilice. Es la gente la que dice lo que tenemos que hacer.

· Nosotros no somos de la vieja política, nosotros hacemos la nueva política con herramientas donde todos los ciudadanos pueden participar y proponer sus iniciativas.

Podríamos seguir así con otras muchas expresiones. Las dejo para otro momento. Estas frases prácticamente nacieron desde las primeras reuniones de Podemos a partir de febrero del 2014. Casi todas podían corresponder en aquel momento a las realidades como que en los orígenes Podemos era una especie de movimiento donde confluían personas del 15M, de las mareas, movimientos sociales como la PAH y de partidos políticos como Izquierda Anticapitalista o Izquierda Unida. Podemos en ese momento no era lo que se viene entender un partido político clásico. Sin embargo, hoy somos un

partido político clásico.

Para definir Partido político me sirve esta sencilla referencia de la wiki: “Un partido político es una asociación de individuos unidos por compartir intereses, visiones de la realidad, principios, valores, proyectos y objetivos comunes, (como) para alcanzar el control del gobierno para llevar a la práctica esos objetivos”. He sustituido él como por él para pues si no hay un objetivo de alcanzar el poder, en mi opinión, la definición sería ambigua y válida también para organizaciones como la masonería, o clubs de debate.

Podemos mantiene algunas características no comunes en otros partidos españoles como: el no pago de cuotas, el que cualquiera pueda participar de nuestros debates abiertos ya sean presenciales o electrónicos y que cualquier persona pueda participar de los procesos de votaciones simplemente con la condición de inscribirse (sin asumir ningún compromiso). Pero prácticamente (y no es poco) ahí terminan nuestras diferencias. En las elecciones europeas la forma de elaborar el programa fue bastante novedosa a partir tanto de trabajos presenciales como a través de la Plaza Podemos. Asimismo, el sistema de primarias abiertas que hicimos para la elección de la lista completa definitiva fue un hito nuevo e importante en la historia de la política española. Sin embargo, los resultados en las elecciones pusieron de manifiesto que podríamos ganar. Entonces el partido se ha volcado en intentar conseguir ese hito histórico. De no conseguiré ahora, pueden pasar lustros hasta surgir otra ocasión. A partir de ese momento: “los experimentos ni con gaseosa”. Elegimos una dirección monolítica es decir con una sola lista donde incluso (y esto tendremos que cambiarlo en el futuro) la Comisión de Garantías también responde a la misma lista de la dirección.

Una pregunta para la reflexión: ¿las personas de la lista de Pablo Iglesias están en el Consejo Ciudadano porque les han votado 70.000 personas o porque les ha puesto Pablo Iglesias en la lista? Si somos honestos con nosotros mismos, veremos claramente que la mayoría de las personas del Consejo Ciudadano deben estar ahí a que Pablo Iglesias (y su equipo próximo) les ha incluido en su lista y en este sentido recordemos aquella frase de “atención quien se mueve no sale en la (siguiente) foto”. Y esto sirve para la Comisión de garantías.

Este es un fenómeno que a largo plazo puede ser nefasto para la organización. De hecho, los documentos aprobados a pesar de todas las herramientas de participación donde se han contrastado cientos y miles de textos de opinión especialmente en Plaza Podemos, los textos aprobados han sido los textos que inicialmente planteó el equipo de Pablo Iglesias sin enmiendas ni componendas.

Si examinamos y reflexionamos sobre el proceso de validación de círculos, vemos que la dirección nacional es la encargada de validar los círculos locales. No deja de constituir una paradoja. Lo normal sería que las bases validaran a la dirección y no la dirección a las bases. Creo que hacemos lo correcto teniendo en cuenta el peligro de que determinadas personas indeseables pudieran hacerse con el control de círculos locales, pero desde luego no tiene nada que ver con “vieja y nueva política” y si quisiéramos buscar algún concepto de referencia quizá tendríamos que hacerlo por el denostado de “centralismo democrático”.

Llegado a este punto quiero aclarar que no estoy en contra de lo que estamos haciendo, me parece adecuado y oportuno para el importante objetivo que tenemos delante. Lo que quiero es reflexionar acerca de que nuestras palabras no corresponden con realidades y podemos engañarnos o engañar si seguimos haciendo un uso acrítico y vacio de ellas.

Izquierda y derecha

De tanto hablar que no somos de izquierda, que no queremos un frente de izquierdas, podemos olvidar cuales son nuestros objetivos: Mas democracia (y participación ciudadana en la política) mas derechos humanos (trabajo, vivienda, educación, sanidad…) mas dignidad para las personas (independientemente de su sexo, religión, procedencia o piel, nivel cultural…).

Vicenç Navarro en APUNTES PARA UNA ESTRATEGIA DE CAMBIO (mayo 2.013) (https://asambleaciudadanagetafe.files.wordpress.com/2013/08/apuntes-para-una-estrategia-de-cambio-v0113-def-1505.pdf) hacía un auténtico llamamiento a la convergencia. En el texto podía leerse: “entonces hay que darse cuenta de que el socialismo se construye y/o destruye cada día en el seno de las sociedades capitalistas. Cuando se crea o refuerza un servicio público de salud universal financiado progresivamente, por ejemplo, se está construyendo el socialismo. Cuando se privatiza su financiación, se está destruyendo.”

Pues bien, nosotros estamos en contra de las privatizaciones, estamos porque no haya desahucios, queremos una auditoria de la deuda, queremos que paguen más impuestos los que más tienen. Estamos por la igualdad de derechos entre hombres y mujeres por el respeto LGTB… así hasta tres folios… si eso no es un programa de izquierda, que se lo expliquen a Vicenç.

Entiendo que no queremos incidir en el eje derecha-izquierda sino en la dicotomía “los de arriba y los de abajo”, las grandes empresas versus la ciudadanía. Entiendo que tenemos una parte importante de simpatizantes que vienen del PP, pero vienen precisamente para que no repitamos las políticas del PP. Es verdad que bajo la bandera de la izquierda se han cometido muchas sinvergüencerías y que la gente puede pensar “derecha-izquierda todos son iguales”. Pero no todos son/somos iguales ni todos defienden/hacen lo mismo. Hay dos mundos ideológicos con sus esquemas de valores y con sus políticas culturales, educativas o económicas muy distintas. Y nosotros, yo al menos, me sitúo a un lado del tablero. Bien es verdad que en ese tablero si fuese de ajedrez, los poderosos, las grandes corporaciones financieras e industriales, los grandes terratenientes y sus políticos títeres ocuparían un cuadrado en una esquina y la ciudadanía, los perjudicados por las políticas neoliberales, ocuparíamos el resto. Si, somos la centralidad del tablero… ¡somos la mayoría del tablero!.. Pero somos de izquierda y no queremos engañar a nadie.

Por eso, decimos que somos una herramienta de la mayoría, por eso queremos contar con la gente, con su opinión y con su trabajo y apoyo a nuestras propuestas. Pero tenemos opinión y tenemos propuestas… y no las hacemos a golpe de Plaza Podemos, Titanpad, Loomio o Appgree. Ya he dicho que nuestros documentos congresuales no han pasado por esas herramientas. Es más, nuestro programa económico base no sale de Plaza Podemos o Loomio ni siquiera del círculo de economía, sino que se encarga a Juan Torres y Vicenç Navarro. Las directrices sobre las elecciones municipales y autonómicas no han salido de Plaza Podemos, las ha fijado la dirección. Cuando el otro día Ana Pastor le preguntaba a Iglesias como se iba a hacer lo de la deuda o lo de recuperar viviendas vacías para quien las necesitara, el respondía: “… preguntaremos a la gente…que más sabe de esas cosas”. Nosotros mismos, en Getafe: un grupo de compañeros elaboró el documento sobre el ultimátum a Ganemos (permitir que lo llame así solo para saber de qué hablamos) que se presentó a la asamblea, también ha pasado algo similar con el plan de crear una candidatura de Unidad Popular… dos o tres compañeros han elaborado la acertada lista al Consejo Ciudadano Local… en ninguno de esos casos, he visto abrirse debates públicos en las “herramientas que definen el ADN de Podemos”. Y así debe ser… debemos tomar iniciativas, debatir cuando hay problemas y hacer propuestas a la ciudadanía. Ese es el papel de un partido políticos que quiere ser útil.

Las herramientas de participación son un buen complemento… pero no son lo fundamental. No sólo hay una brecha tecnológica (estoy seguro- yo estuve a punto- que esas 70 abstenciones- voto en blanco al Consejo Ciudadano son de personas que no han sabido votar). Se dice a veces que no debemos ser esclavos de la necesidad de presencia física, que hay personas que trabajan a turnos, no tienen tiempo, etc… Pero no veo que a corto plazo (5/10 años) encontremos alternativas de debate mejor que las asambleas presenciales. Y en este sentido para mejorarlas, para que quien no puede ir al menos se sienta integrado e informado, es necesario potenciar las herramientas de comunicación y su agilidad de respuesta… por ejemplo: en la última asamblea se tomaron importantes decisiones ante la propuesta que planteó Adam, nuestro nuevo secretario general. Pues bien, ni el documento que leyó ni el acta de la asamblea se han publicado en ningún sitio y hay una convocatoria de asamblea para el día 7 con un punto del orden del día que dice: “Asambleas de barrio y mesas de recogida de firmas (CUP)” muy poca gente sabe que es eso.

Por ahí podemos empezar: que los documentos a debate se conozcan con antelación. Eso mejora el debate, pues podemos hablar tras conocer de qué estamos hablando. Además quien no puede asistir puede publicar antes de los debates sus opiniones sobre cada tema y una vez realizado el debate informar de los resultados de los mismos y de los acuerdos. Eso sí es respetar a los que no pueden asistir.

Estoy seguro que las herramientas de participación que disponemos o vamos a disponer van a ayudarnos mucho en “nuestro trabajo”… Pero creo que es el trabajo de los responsables de cada área, el trabajo in situ, la acción colectiva “presencial”, “el pegar los codos” que se decía antes… lo que es imprescindible y lo que garantizará un funcionamiento plenamente democrático y transparente de nuestro PARTIDO.

José Valentín Ramírez

Getafe. Enero 2.015

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