Estos días se está hablado de Europa y del Euro al hilo de la cuestión griega y su tercer rescate. Se duda de la conveniencia de pertenecer a la Unión Europea y a la zona Euro. Al hilo de ese debate y a modo de apuntes complementarios quería comentar algunas cosas.

Quizás lo primero y más obvio, pero que a veces en las conversaciones parece olvidarse, es que la Unión Europea no ha impuesto el plan de rescate a Grecia por ser miembro de la misma, ni por pertenecer a la zona euro, si no como condición para concederle dinero prestado para la liquidez de sus bancos y para que el Estado pueda afrontar pagos como jubilaciones o salarios de funcionarios. Las políticas desastrosas de los gobiernos anteriores dejaron las arcas vacías y unos niveles de deuda insoportables. Es lógico que quien presta dinero quiera tener alguna garantía de cobro. Es verdad que en ese juego de préstamos-gastos “la banca siempre gana”, las castas ganan, las clases populares pierden. Pero es cierto que la situación de Grecia no se ha fraguado en Berlín (aunque también) sino en las cloacas de la clase dirigente empresarial-política griega. Igualmente el derroche en carreteras ni coches, aeropuertos sin aviones y edificios vacios no se ha diseñado desde Bruselas, sino desde los despachos de Génova o Ferraz, o con más precisión, desde los círculos empresariales financiero-energéticos-inmobiliarios.

La crisis griega no ha descubierto sino que ha vuelto a demostrar que la Unión Europea no es un instrumento de cohesión social, sino un instrumento supranacional al servicio del capitalismo. Capitalismo, no tanto como elemento organizador de las relaciones económico-sociales, sino como expresión dura y pura de los intereses de las élites empresariales.

Pero es importante saber que el problema, además de en Bruselas, lo tenemos fundamentalmente, en casa y que es aquí donde debemos centrar nuestra acción política, como los griegos, portugueses, italianos, franceses o irlandeses.

Salirse del Euro. Entiendo que todo el mundo tiene claro que el Euro es sólo una moneda de intercambio de valor. Cuando decimos “salirse del Euro” estamos hablando de salirse del entramado organizativo-legislativo que el Euro conlleva. Entiendo que salirse del Euro sin salirse del PP, PSOE, Banca española (su funcionamiento actual), puertas giratorias, sistema impositivo español, etc., no mejoraría NADA nuestra situación y, creo, que ni la de Grecia.

El montante de las tarjetas Black es apenas irrisorio (no, claro desde la perspectiva de un parado o de alguien con un salario de mil euros al mes), lo grave de la tarjetas Black es que demuestran hasta qué grado de corrupción, falta de ética y de responsabilidades, ha alcanzado el entramado empresarial-político. No olvidemos que ha sido en un banco público con consejeros del PP y la CEIM pero también de CCOO UGT, PSOE e IU. No miremos a Bruselas, miremos a Madrid, a la Carrera de San Jerónimo, y a la Plaza de la Lealtad, 1 (¡que desperdicio de nombre para una plaza que alberga la sede de la Bolsa!). Y aviso para el 27S: Una Cataluña independiente en manos de Más o las élites empresariales catalanas no mejoraría en nada la situación de la ciudanía catalana. Este apunte no significa que no piense que corresponde a los catalanes decidir que quieren ser.

Grecia ha demostrado que un cambio de gobierno no es condición suficiente para qué las cosas cambien de manera inmediata (incluyo esta expresión de temporalidad porque todavía tengo fe que Syriza será capaz de sacar a Grecia del pozo donde se encuentra a base de emular a Churchill: sangre, sudor y lágrimas).

EUROPA

En 1.998 trabajaba en Lisboa y me hicieron una entrevista por motivos de mi puesto de trabajo para una revista empresarial portuguesa. Incluía al final un pequeño test de esos de pregunta y una palabra por respuesta. ¿Un libro?: La doble hélice. ¿Plato favorito?: Arroz a la paella (pequeño gesto de erudición gastronómica. En valenciano, no se dice paellera sino paella que en realidad es equivalente a “sartén”. ¿Una Ciudad?: Toledo. ¿Un país?: EUROPA. Cuando se publicó la entrevista, la periodista en un gesto de generosidad hacia mí persona, pensando que si no quedaría evidente mi deficiencia geográfica, cambio la pregunta: ¿Un continente?: Europa. Sin embargo, mi respuesta fue intencionada. Aunque inmediata, fue intencionada. No podía decir que España porque parecía que tan poco jactancioso y descortés, no podía decir Portugal, que hubiera parecido un adulador. Y sítenía muy claro que Europa como concepto “país” no como agregado de fronteras, era la zona del planeta donde (superadas las etapas fascistas de Salazar-Caetano, Hitler, Mussolini y Franco) la vida para la ciudadanía es mejor. Es el ámbito donde hay un grado de libertad mayor (a pesar de la ley mordaza). Es la zona a donde hay mayor nivel de democracia (democracia formal e imperfecta pero democracia a fin de cuentas). Es la zona donde la educación y la sanidad están garantizadas (a pesar de los recortes de todo tipo). Es la zona de mayores niveles de bienestar y derechos como las vacaciones pagadas, la jubilación, la limitación de jornada laboral, etc. Si, hemos retrocedido mucho en los últimos 20 años, especialmente en esta legislatura, pero así y todo, creo que mi afirmación es válida. No veo esos derechos igualmente desarrollados en Estados Unidos o Sudamérica. ¿Qué decir de África, Oriente, India o (la comunista) China?. Tampoco en Rusia. Ni siquiera en la Rusia soviética. Invito a leer dos obras de León Trotsky: “problemas de la vida cotidiana” escrito en 1.923 y “la Revolución Traicionada” escrita en 1.936 ya desde el exilio. En la primera, escrita siendo todavía miembro del gobierno soviético expresaba ya sus dudas acerca de las dificultades que había en llevar la revolución y el bienestar al conjunto de la ciudadanía. Expresaba la infinidad de dificultades hasta índole cultural que había para la implantación de medidas socialistas. En “la Revolución Traicionada” (de lectura obligada en mi opinión) expresaba claramente que la Unión Soviética era (en 1.936) un régimen que no podría denominarse socialista por la forma en la que se estaban desarrollando las políticas desde la educación, el funcionamiento del ejército, hasta la producción en las fabricas. Tras su lectura, la duda no es como un bufón borrachín y danzón con Yeltsin había llegado al poder, la duda es cómo aguantó la URSS hasta 1.991.

Más Europas, sin dejar de mencionar que parte de ese bienestar ha sido a costa, precisamente, de muchos años de apropiación y saqueo de los recursos de países del tercer mundo… Situación que todavía perdura bajo fórmulas diversas.

Más Europas a pesar de que los servidores del capitalismo se han instalado en las instituciones europeas. Sólo así se entiende que por un lado se estén legislando (afortunadamente) medidas de protección del medio ambiente y se mire para otro lado cuando las empresas europeas externalizan su producción en países sin ningún control de seguridad y respeto ecológico. Como si la contaminación en China o India no afectara al conjunto e integridad del ecosistema planetario. Beneficios empresariales a costa de despidos de trabajadores y mayor contaminación. No se entiende que se legisle la protección al menor y la enseñanza obligatoria hasta los 16 años y se permita a las empresas manufacturar sus productos en el Caribe, o sudeste asiático con mano de obra infantil. Esas incongruencias de la Unión Europea, y cien más, son las que tenemos que combatir, tenemos que conseguir gobiernos de izquierda en nuestros países, auténticos gobiernos de izquierda que puedan ir frenando la voracidad que el capitalismo aplica cuando nadie se lo impida.

Hay un debate claro que sigue abierto ¿es posible “gestionar” el capitalismo por la senda del respeto social y ecológico?

Yo no tengo la respuesta. Si, la respuesta es el socialismo. Pero tampoco tengo claro qué significa eso exactamente. Es fácil decir “lo que hay que hacer es”… lo difícil es hacerlo. No hay que preguntarle a Tsipras. Hay ejemplos, más próximos. Durante toda la campaña hemos defendido desde Ahora Getafe, “otra forma de hacer política”, “empoderar a la gente”… que la ciudadanía decida, “los concejales, mandar obedeciendo”…. Bien, bien salvo el tema de la investidura, ni una sola decisión del grupo municipal de AG, ha contado con una explicación o debate previo, ni con ningún tipo de participación de la gente. Hasta ahora, y me temo que puede seguir así, la acción municipal de AG, sus propuestas han dependido exclusivamente de la voluntariedad de los/as siete concejales. En la pasada asamblea del 27 se distribuyó un informe de la actividad municipal pero dejando muy claro: “sobre esto, no se debate”, “Se ve, pero no se toca”. No preguntemos a Tsipras… tenemos ejemplos claros de la diferencia entre lo que se dice y lo que se hace aquí y Ahora (en) Getafe 😉

Mientras tanto… quiero seguir siendo “europeo”.

José Valentín Ramírez (Getafe)

Anuncios