Las pasadas elecciones y los acuerdos posteriores han confirmado los comentarios que publiqué el pasado 25 de marzo (https://cgrandola.wordpress.com/2015/03/25/andalucia-y-ahora-que-podemos-hacer/) :

Ciudadanos ha sido la apuesta del empresariado español y de la “brigada mediática” (grupo Prisa, ABC, El Mundo, la cinco, la sexta, la primera, la segunda y hasta Antonio García Ferreras). Ciudadanos no quita votos al PP (aunque esa brigada quiera hacerlo patente para engaño de los incautos). El PP pierde votos por sus propios errores y desatinos (no es necesario explicarlos aquí). Ciudadanos no roba votos al PP se los quita a la abstención, a opciones como VOX o UP&D y especialmente, y por eso se potencia, a Podemos. Es decir, se ha puesto de pantalla para atraer los votos de descontento del PSOE y del PP y que no vayan a los “chavistas”.

La representación gráfica de encuesta del CIS correspondiente a Abril, lo dejaba muy claro:

Como se ve, Al ponerse en marcha la operación Ciudadanos en Enero la simetría entre el ascenso de C’s y el descenso de Podemos es evidente. Afortunadamente los resultados de las pasadas elecciones han supuesto un jarro de agua fría a las aspiraciones del IBEX35.

Recordemos que la operación de la brigada mediática española correspondía a un anhelo expresado en privado y en público por el empresariado español y que tuvo su disparo de salida en junio del año pasado cuando Josep Oliu, director del Banco Sabadell, declaro que el sector económico debería impulsar una “especie de Podemos de derechas” y así lo han hecho. El momento de máximo esplendor de la operación fue la presentación de C’s en Madrid el pasado mes de febrero a la que asistió la flor y nata del empresariado español y de la cúpula mediática.

Las alianzas de Ciudadanos tras las pasadas elecciones ponen de manifiesto su papel para apoyar que los intereses de las grandes empresas sigan en manos del bipartidismo. Su declaración de intenciones de apoyar la lista más votada ya tiene una pequeña trampa: Lejos de la equidistancia o la neutralidad, es claro que esa afirmación implica el apoyo el PP en el noventa por ciento de los casos.

Es paradigmático que queriendo levantar la bandera de la anticorrupción (cuestión muy relativa si tenemos en cuenta la inclusión de imputados en sus listas), haya asegurado el gobierno del PSOE en la Andalucía de los EREs y del clientelismo más retrógrado y va apoyar el gobierno del PP en la cuna de la Gurtel y la Púnica. Queda claro Ciudadanos ni cambio ni regeneración.

A pesar de estas evidencias que yo no descubro, solo relaciono, algunas personas me comentan que Podemos también está apoyando al PSOE en muchos sitios y, por lo tanto, sosteniendo “al bipartidismo” y a un partido del artículo 135. Esta afirmación siendo cierta, no invalida la enorme distancia entre Podemos y Ciudadanos. Repaso algunas diferencias evidentes:

Podemos es una opción temida por el empresariado (por su programa social en defensa de la ciudadanía). Ciudadanos es la opción montada por los empresarios para garantizar el mantenimiento de las políticas neoliberales. Ciudadanos ha tenido que centrar su campaña en “el cambio” y la “lucha contra la corrupción”, ha tenido que ocultar que su programa político-económico es aún más liberal y reaccionario que el del PP.

Un gobierno de C’s no traería un cambio político ni económico a España. Podemos, sí, incluso en los sitios donde Podemos esta “tocando poder” ya hay una percepción real de cambio. No es así en el caso contrario. Podemos no defiende, aunque hay intereses en vender lo contrario, medidas “revolucionarias”, pero si cambios que, como en la teoría del caos (“la mariposa de Pekín que cambia el clima de Nueva York”), produzcan transformaciones profundas.

El apoyo al PSOE solo se ha dado para impedir que el PP continuara o se hiciera con el gobierno. Porque por mucho que, utilicemos eslóganes con PPSOE, ni sociológicamente, ni socialmente, ni en la composición de su militancia y electorado son lo mismo. Llegado al extremo de que la opción buena es el gobierno de Podemos, hemos optado entre PSOE y PP por la menos mala cuando la disyuntiva estaba en nuestras manos. Así, en Andalucía donde el negar el apoyo al PSOE no significaba el gobierno “automático” del PP, esa ha sido nuestra opción. Sin embargo, yo no apoyo este maniqueísmo nominal. Las cosas no son tan simples y en política menos. Yo creo que cuando apoyamos al PSOE, investidura o acuerdo más profundo, no solo hay una opción de lo menos malo, sino un intento de producir cambios en las políticas a realizar.

No obstante, estos acuerdos Podemos-PSOE posibles en comunidades o ayuntamientos, los veo muy difíciles a nivel del estado donde el PSOE es demasiado prisionero del IBEX35, de las puertas giratorias, de Alemania (tanto CDU como SPD), del FMI o BM, sinceramente no le veo haciendo una reforma fiscal para pasar un dos o tres por ciento de los beneficios empresariales a servicios sociales. No hay que dudar que si PSOE o PP lo necesitan, su aliado será Ciudadanos y así los bancos y las grandes empresas seguirán pagando tasas de impuestos muy por debajo de cualquier trabajador o trabajadora.

Por ello creo importantísimo rearmar PODEMOS y comenzar desde todos los círculos una campaña clara de explicación de nuestras alternativas. Y sobre todo, donde gobernemos hacerlo bien y donde no gobernemos pero tengamos cargos públicos… hay que hacerlo mejor… pues estamos más lejos de las mayorías de gobierno que necesitamos.

José Valentín Ramírez

Getafe

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