Publicado en la web de iu en abril 2012

COMBATES DE ESTE TIEMPO

JULIO ANGUITA,
Editorial EL PARAMO, 2011 ISBN 9788492904327

Entrevista a Julio Anguita sobre este libro

Hace unos días compré el libro “Combates de este tiempo” mas por simpatía y admiración por el autor, que por curiosidad intelectual ya que sabía que el libro es una recopilación de artículos y comentarios de Julio que arrancan en 1.977 hasta el año pasado. Sin embrago su lectura que ha demostrado que estaba en un error. El libro tiene un bran valor intelectual que nace en el título. “… este tiempo” no se refiere a Zapatero o Rajoy sino que este tiempo arranca desde hace mucho tiempo con una avalancha de la derecha por ocupar el poder ya sea sobre el gobierno del PSOE ya sea sobre el PP.  La relectura de muchos de sus comentarios nos muestra cómo lo que está pasando  ya era denunciado desde la izquierda desde hace tiempo. Cómo nuestras propuestas contra Maastrich o contra la “Constitución Europea”  eran correctas y hoy estamos viviendo el resultado de unas políticas que, con el PP, se agudizan en robar mas a los ciudadanos ya sea con las Gurteles ya sea con los recorres de derechos para dárselo a cuatro golfos que, como además son incapaces de crear empleo y producción, solo necesitan que su gobierno les ponga mas barato el despido. Eso es el PP. Ese es el camino que ya abrió el PSOE.
Y no quiero decir que ambos partidos sean iguales. De la ley de dependencia, de los derechos de los homosexuales,  de los derechos de las mujeres,  de una televisión pública neutral y de calidad, estamos pasando a un régimen de ultracatólocos fascistoides que, además de los recortes en el bolsillo y los servicios, trae los recortes de derechos a los dependientes, los recortes al derecho al aborto, los cambios hacia una educación menos libre y mas manipuladora .. y una asalto de los elementos más reaccionarios a las cupulas de la televisión pública. Ya ha empezado con la Agencia EFE. Una agencia con un gran prestigio internacional que ahora, con un fascistoide al frente, inventará u ocultará noticias según convenga a  los intereses  más bastardos.
Para volver al libro de Julio quiero señalar el  primer artículo que contiene el libro, justo después de la introducción y el discurso fúnebre ante el cadáver de Pasionaria, habla del fascismo.
Mejor transcribo parte del artículo:
….
Cuando escribo estas líneas la UCD se ha constituido en partido político, la huelga de transportes está sin terminar igual que la del sector hotelero, el vergonzoso asunto del pan está en  su más álgido y confuso momento de desarrollo, el paro es dramático y el HAMBRE es desde hace tiempo, una realidad en la provincia de Córdoba. Ante este panorama gran parte de la población se pregunta: ¿y esto es la democracia?; la pregunta, por incorrecta que pueda parecer, es lógica y coherente desde los presupuestos en que se formula: los de votantes; es aquí donde se ve muy claramente el error en el que frecuentemente ha incurrido la izquierda: confundir militantes y electores,  obviando el análisis de los grados de concienciación y de los intereses próximos o remotos de cada una de las fracciones y capas del Bloque Dominado. En lo que Suárez y la izquierda han coincidido básicamente ha sido en la necesidad de desmontar el aparato político de la dictadura y sustituirlo por un sistema parlamentario basado en las libertades políticas, que las intenciones que movían a unos y otros eran distintas se ha visto en el resultado final de la operación, claramente favorable a la derecha.
Constituye ya un lugar común decir que el régimen franquista fue una forma de fascismo, pero ¿qué es el fascismo?, hago mía la concepción, de Mendel (1) según la cual el fascismo es una forma de dominación del Gran Capital en la que el incremento de la autonomía del aparato del Estado tiene como fin transformar radicalmente las condiciones de la producción y extracción de la plusvalía en beneficio del Gran Capital, eliminando toda resistencia organizada de clases que la clase trabajadora pudiera ofrecer;  se trata, pues, de un auténtico estado de excepción económico, social y político que junto a las elevadísimas tasas de explotación conlleva la supresión de las libertades y la dictadura del aparato estatal en los niveles de represión física e intelectual.

Está claro que la desaparición del régimen político fascista no arrastra necesariamente la del Estado Burgués;  ahora estamos asistiendo a la consolidación del Estado capitalista a base de liquidar (más en lo accesorio que en lo fundamental) el régimen del cual el capital monopolista se sirvió en un momento dado de su desarrollo. Ahí está la clave de las frustraciones actuales, para el elector medio votar democracia significó votar contra el paro, la carestía de la vida, el caos económico y la corrupción; cuando ha visto que los problemas a los que quiso conjurar con su voto, no solo no han desaparecido, sino que se han agudizado peligrosamente, comienza a sentirse estafado; empieza a desconfiar de la palabra Democracia y mira con ojo acusador a las fuerzas políticas que siguen usando y abusando de la palabra. Se puso demasiado entusiasmo en el poder taumatúrgico de un vocablo. También la izquierda tiene gran parte de responsabilidad en el malentendido; se prometió demasiado (la conquista del voto debe tener su ética); se dejó sin explicar, de manera clara, la diferencia entre un concepto y su falsificación.

Cuando derecha e izquierda hablan de Democracia se refieren a un significante con dos significados distintos, según quien de ellas lo emplee. Para la izquierda la Democracia es un concepto que debe ser construido teóricamente y desarrollado prácticamente en un ilimitado proceso de extensión y profundización. La Democracia, pues, no tiene unos límites ni conceptuales ni prácticos, ni unas reglas permanentes ni tampoco unas formas acabadas y precisas. Su manifestación política es aquella en la que se cumple que el voto libre de la mayoría sea lo decisivo. Para que el voto sea plenamente libre son necesarias las libertades plenas y eficaces de expresión y reunión… Suponiendo que estas condiciones sean cumplidas queda por ver el ámbito de operatividad de la Democracia. Una de las condiciones de la Democracia es la igualdad, pero la igualdad auténtica trasciende de un reconocimiento -el ciudadano-jurídico y formalista y penetra en el campo de la estructura social
Este artículo de “rigurosa actualidad” está escrito por Julio en 1.977. … Y no aprendemos.

JVRC

Anuncios