Este comentario lo escribí como replica a un escrito de un amigo mio exaltando el Mayo Frances y la defensa de los valores de la eología. Quizás algún día lo complete/adapte con relación al 15M pero entiendo que sería muy poco a puntualizar.

Yo prefiero declararme “fans” de la comuna de Paris. El mayo del 68 se caracterizó por ser una revuelta de obreros y estudiantes contra la guerra de Vietnam y “el sistema” y sus instrumentos fueron barricadas, manifestaciones y adoquines.. los famosos ladrillos de Paris que “volaron” sobre policías y escaparates. Durante unos días se produjo una revuelta en París y algún otro núcleo urbano francés. Fueron días de un maravilloso desorden y de bellas pintadas anarquistas.

Todo acabó con la subida de sueldos a los obreros, y la convocatoria de elecciones generales y una serie de medidas represivas del general De Gaulle, por entonces presidente de la república, que aprovechando la revuelta concedió la amnistía a decenas de militares fascistas para que realizaran la guerra sucia contra la izquierda. Ya se sabe, la gente “de orden” siempre dispuesta a recurrir al asesinato cuando la ocasión lo permite.

El resultado fue que en las elecciones de Junio, el conservadurismo salió triunfante, la derecha arrasó en las elecciones y se produjo un descalabro de socialistas y comunistas. Mayo del 68 había mostrado el camino de la revuelta y la vía para destruir los adoquines y al estado, lo que no demostró es como construir ladrillos ni otro estado y, yo creo que la ciudadanía percibió esto y tras un periodo de protestas y manifestaciones, se fue diluyendo y al final prefirió el orden (aunque fascista) al desorden y optó por lo malo conocido: el gobierno conservador e insolidario (quizás ese mismo espíritu es el que mantiene a Esperanza Aguirre en el gobierno de nuestra Comunidad).

En la comuna de Paris no fue así, el pueblo se levanta, se organiza, hacen comités para garantizar el abastecimiento, la educación, deroga las leyes mas reaccionarias, fija normas contra la usura y cualquier abuso. En definitiva ofrece alternativas que muestra que las cosas se pueden hacer distintas.

El ejemplo, como luego pasaría con la revolución rusa, reconcilia los intereses de la burguesía internacional y el ejercito prusiano colabora con los reaccionarios franceses y arrasan Paris. Es decir, la Comuna de París sólo es destruida militarmente. Por eso creo que hay diferencia entre los dos eventos. Uno intenta destruir el estado, otro construye la revolución y otro estado. Desgraciadamente no es lo suficientemente fuerte como para aguantar la fuerza militar extranjera.

No basta con destruir el estado hay que construir alternativas y no sólo a corto plazo, hay que demostrar día a día que se es capaz de gestionar la sanidad, la educación, el trabajo, el reparto del trabajo, la vivienda, la alimentación y un residual para el ocio y la cultura.

Respecto al amor por los animales yo también los quiero. De hecho tengo dos perritos a los que cuido mejor que a mí. Pero no renuncio a criar un cerdo para lanzarme sobre su yugular unos días antes de navidad. Aunque lo exprese así de radical, lo que quiero decir es que no podemos renunciar la criar y sacrificar animales si con ello podemos alimentar a la humanidad… La “animalada” es que ayer y hoy y, desgraciadamente, mañana, decenas de personas han muerto y van a morir de hambre. Defender la ecología, los urogallos y el lince ibérico es admirable y necesario. Y digo necesario porque el respeto al entorno ecológico es condición necesaria para garantizar el futuro de la humanidad. Pero no podernos sentirnos satisfechos hasta que una solución global (yo creo que el socialismo) elimine las actuales injusticias.

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