Reproducimos el texto del diario “Publico” sobre la respuestas de otros partidos a las propuestas de Izquierda Unida

Las izquierdas acogen con cautela la propuesta de unidad ofertada por IU

Cayo Lara, durante una rueda de prensa en la sede federal de IU, en Madrid, el pasado 23 de mayo. GUILLERMO SANZ
Izquierda Unida preguntó y ya cuenta con una primera respuesta. Un primer análisis de cómo han respirado los
colectivos políticos y sociales progresistas después de que la dirección de Cayo Lara anunciara el viernes su
pretensión de abrir de forma “inmediata” una “ronda de encuentros” con ellos para armar una candidatura
unitaria y plural de la izquierda “transformadora” para las elecciones generales. Y la palabra más escuchada aquí y
allá, en todas las fuerzas interpeladas, es la exigencia a IU de “generosidad”, que la federación no se sitúe en una
atalaya, desde una posición de “superioridad”.

Público inquirió a los representantes de los seis grupos con los que el equipo de Lara quiere dialogar. Son tres
partidos –Iniciativa per Catalunya Verds (ICV), Equo e Izquierda Anticapitalista (IA)– y tres recientes iniciativas
ciudadanas –las Mesas de Convergencia, los intelectuales y artistas firmantes del manifiesto Una ilusión
compartida y los docentes universitarios promotores del llamamiento Para reconstruir la democracia en España–.
En general, la intención de IU, que hoy domingo rubricará su Presidencia Federal, ha sido acogida como “una buena
noticia”, pero se rechaza que la formación imponga “condiciones”, como que se respete su estatus de
“referencia” indiscutible de la izquierda alternativa o que decida proponer ya hoy a Lara como candidato a la
Moncloa.

“IU debe moverse porque la izquierda se está moviendo”, dice Laia Ortiz (ICV)
Precisamente la apelación a la “mayor capacidad de apertura y generosidad” es asumida por el coordinador en el
informe que hoy presentará a la Presidencia, al que ha tenido acceso este diario. Sin olvidar, avisa, que “un
elemento sustancial” de la aportación de IU es su “identidad, presencia e implantación”. “En España es impensable
un proceso de convergencia y refundación de la izquierda sin IU, que mantiene una posición franca y respetuosa”,
insiste Lara.

Igual “vuelo” que una boa

“IU debe moverse porque la izquierda se está moviendo. Pero debe acudir sin apriorismos y sin condiciones, y
con toda la generosidad del mundo. El diálogo debe ser horizontal”, de igual a igual, subraya Laia Ortiz, portavoz de
ICV. Raúl Camargo, miembro de la Secretaría Confederal y portavoz de IA, coincide en que “IU no demuestra una
voluntad real” de apertura “si se dispone a hablar con reglas puestas”.
El escritor Luis García Montero, uno de los muñidores de Una ilusión compartida, aplaude con entusiasmo el
gesto de IU, pero recuerda: “Lo importante es que la refundación de la izquierda se base en la flexibilidad, la
generosidad, la voluntad sincera de acuerdo, sin que nadie intente acapararla”. En los colectivos ha sentado mal
que la federación busque forjar la unidad “en torno” a ella. “Mal empezamos, para ese viaje no hacían falta esas
alforjas”, censuran fuentes de Equo. Su líder, Juan López de Uralde, juzga “paradójico” que IU “se arrogue el
papel de centro de la izquierda” al tiempo que “abre la ventanilla” de la convergencia.
La respuesta más acerada y recelosa reside entre los firmantes de Para reconstruir la democracia. “Un proceso
liderado por IU tiene el mismo vuelo que una boa después de comerse un venado –ilustra Juan Carlos
Monedero, profesor de Ciencia Política de la Universidad Complutense de Madrid–. La reconstrucción de la izquierda
se hará ya no con IU, sino desde sus cenizas. Ya no tiene capacidad de armar nada”.
En todos los interlocutores, y también en IU, aflora enseguida la referencia al empuje del 15-M, la prueba que las
fuerzas interpeladas esgrimen para desechar “pactos por arriba”, entre las cúpulas de los partidos, y para impulsar
nuevos métodos y fórmulas de regeneración en la izquierda.

Uralde enfatiza el “trabajo por abajo y en red” que Equo lleva desarrollando en el último año. Y Armando Fernández
Steinko, sociólogo de la UCM y promotor de las Mesas de Convergencia, apunta al símbolo de la mesa como
expresión máxima de la necesaria “horizontalidad”. “Lo ideal es compartir espacios, aplicar procedimientos
democráticos, y entre ellos, las primarias son inevitables”.

Todas las izquierdas avanzan que el acuerdo para forjar un frente, si cuaja, será trabajoso. Y advierten de que lo
dificulta la designación de Lara como candidato. “Precipitar su elección no es bueno”, opina García Montero. “Es
desacertado y contradice el espíritu de su pretendida apertura y convergencia”, reprocha Steinko. Monedero
repite dureza: “Forma parte de la misma estrategia impotente de IU”. Los cercanos a Gaspar Llamazares, IU Abierta,
pedirán hoy al aparato federal que retire su propuesta de aupar ya al coordinador como “condición para avanzar” y
para no pisotear la “credibilidad” del proyecto.

LAS RESPUESTAS

Expectativas y recelos

Equo esperará hasta ver “algo concreto”

Para Juantxo López de Uralde, que IU ahora hable de Equo, cuando antes lo “minusvaloraba”, es “positivo”, muestra
de que su “trabajo en red y cooperativo ” está siendo “efectivo”. El director y la presidenta de Equo, Reyes Montiel,
prefieren no “especular” hasta “ver algo concreto” de la iniciativa de IU, pero le recuerdan que sí tienen
“propuestas” verdes y de equidad social. Y avisan de que en la izquierda conviven “distintas formas” e ideas
que explican la irrupción de Equo.

ICV defiende la “suma de sensibilidades”
“Con esta ola neoliberal, es hora de ser valiente. Sería irresponsable no intentar una convergencia, no para
sobrevivir, sino para crear algo nuevo”, sostiene Laia Ortiz. La portavoz de ICV cree que hay que “sumar no
partidos, sino sensibilidades”, dejando los programas de máximos. Fuentes de ICV guardan recelo porque IU
exhibe “cautelas y deseo de controlar el proceso” y no incorpora en su ronda a Iniciativa Verds (Balears) y a
Compromís (la suma de Iniciativa del Poble Valencià, Els Verds y Bloc), ambas integradas en el foro Espacio Plural.
IA y la “transformación radical de la izquierda”

“Hay que ir más allá”, advierte Raúl Camargo, apuntando a las “otras formas de hacer política” que demanda el
15-M: la participación desde la base; la exclusión de acuerdos con el PSOE; la renovación generacional en los
partidos y la exigencia de medidas como la nacionalización de la banca, el salario social o la profundización
democrática. Es ir a la “transformación radical de la izquierda”, resume el portavoz de Izquierda Anticapitalista (IA),
quien prevé “difícil” articular un frente.

La ‘ilusión compartida’ ante un frente común
Luis García Montero, impulsor de Una ilusión compartida, ve “puntos clave” en los que las izquierdas convergen,
como la defensa de los servicios públicos y el rechazo a los recortes y al neoliberalismo, así que urge que “todo el
mundo ponga de su parte”. “Es una responsabilidad de la izquierda llegar a un acuerdo. Tal vez es la última
ocasión. Un frente unido tendría más posibilidades” de dar “cauce político a la rebeldía” del15-M, alerta.
Las Mesas de Convergencia y su lucha por las listas unitarias
Unos ciudadanos “verán de forma menos dramática que los partidos no se entiendan”, por su animadversión a la
política. Otros sí percibirán la “necesidad intuitiva de que haya listas unitarias, sin que se enfoquen como
acuerdos cupulares”. Y por esto último trabaja Armando Fernández Steinko en las Mesas de Convergencia,
nacidas en febrero y ahora extendidas en toda España. Pide abandonar “apriorismos”, aunque rehúye puntuar la
estrategia de IU.

Vencer inercias para rediseñar la democracia
Tres inercias “impiden la refundación de la izquierda”, según Monedero, promotor del manifiesto Para reconstruir la
democracia, junto a los profesores Pedro Chaves y Jesús Montero: la del PSOE, “incapaz de generar posiciones
críticas internas”; la de IU y la de los sindicatos. Proponen un “cambio espectacular”, del que surja una fuerza “de
nuevo tipo”, que trabaje en red y rescate “los mejores orígenes de IU”.

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