“Los icneumónidos son una variedad de avispas. Para procrearse, las hembras adultas depositan sus huevos sobre el cuerpo de un insecto y simultáneamente le inyecta una toxina que lo paraliza. De esta forma consigue que el hospedador (generalmente una oruga) no expulse a sus larvas con su movimiento.

Cuando el huevo eclosiona, la oruga se retuerce indefensa, mientras la larva de avispa perfora su interior dando inicio al macabro festín. Puesto que una oruga muerta y en descomposición de nada le serviría a la larva, ésta devora primero las masas adiposas y los órganos digestivos, respetando el corazón y el sistema nervioso central con el objeto de que la oruga se mantenga viva. Finalmente la larva matará totalmente a su víctima dejando solamente la piel quitinosa de la oruga..”

Este fragmento corresponde a la obra “dientes de gallina y dedos de caballo” del paleontólogo y ensayista científico Stephen Jay Gould. Estaba dando vueltas a la cabeza y a mis libros de política intentando entender que estaba pasando en Izquierda Unida y cómo explicar y explicarme las actitudes de Llamazares, Angel Perez y otros muchos dirigentes… y fue precisamente en esos párrafos donde descubrí la mejor explicación.

Izquierda Unida era víctima del ataque despiadado de los icneumónidos. Y mientras conserve un aliento de vida (subvención pública o presupuesto) no va a librarse de ese ataque. Para que sus larvas puedan alimentarse de su víctima ha sido necesario que Llamazares primero paralice a IU, mate su capacidad de debate, movilización y de crítica. Sólo así no serán expulsadas sus larvas…. Y a comer, a comerse el patrimonio (fungible y no fungible), las subvenciones, las representaciones…lo que venga a mano. Y los icneumónidos se reproducen y vemos la misma línea vital en quien le apoya en Madrid, Angel Pérez y la misma en quien apoya a éste en Getafe , por nominar exclusivamente lo que conozco, pero que intuyo es un fenómeno generalizado (basándome además en que la naturaleza se auto replica permanentemente).

Una vez más en una Asamblea extraordinaria para la renovación, siguen los mismos, los mismos procedimientos, las mismas marrullerías, la misma palabrería. Tu di lo que puedas que yo haré lo que me de la gana. No se ha discutido de política, al menos ellos no, solo estaban allí para asegurarse un sitio para sí y sus larvas. Eso sí al final las larvas se identifican con su posadero y hasta cantan “La Internacional”.

Envenenada, paralizada, retorciéndose impotente, Izquierda Unida sigue viva y mientras tanto las larvas continúan su labor.

¿Alguien conoce como luchar contra los icneumónidos?.

José Valentín

2.004

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